<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>Quedad@s</title>        <description><![CDATA[Somos 3 psicólogas de 3 áreas distintas, y que viven en 3 lugares diferentes, pero que queremos seguir haciendo algo que nos gusta,juntas. Y aquí, estamos, NOSOTRAS_TRES, las quedadas. ¿Quieres ser un/una quedad@ más?]]></description>        <link>http://quedadas.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Thu, 28 May 2009 18:27:20 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>INTERNET...¿UNA ADICCIÓN COMPORTAMENTAL?</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2009/02/00072-internet-una-adiccion-comportamental.html</link>            <description><![CDATA[<a href="elmundosalud/blogs/saludmental.html"><img alt="Blog Salud Mental, por Jes&uacute;s de la G&aacute;ndara" border="0" height="90" src="http://estaticos03.cache.el-mundo.net/elmundosalud/iconos/blogs/saludmental-portadilla.jpg" title="Blog Salud Mental, por Jes&uacute;s de la G&aacute;ndara" width="384" /></a><br /><br /><br /><p><span class="fecha2"><strong><span style="font-size: x-small; color: #535353; font-family: Arial;">3 de febrero.-&nbsp;</span></strong></span>La adicci&oacute;n a Internet forma parte de las llamadas 'nuevas adicciones sin droga' o <a href="http://www.hospitalbermeo.org/comunicaciones/centenario/comunicaciones%20Gandara.htm" target="_blank"><span style="color: #003d7a;">adicciones comportamentales</span></a>, si bien no es una patolog&iacute;a aceptada oficialmente por los organismos sanitarios, aunque s&iacute; es una realidad incuestionable.</p><p>En principio, fue una 'broma cient&iacute;fica' del psic&oacute;logo Ivan Goldberg en un foro de salud mental celebrado en Nueva York (EEUU) en 1995. Afirm&oacute; haber descubierto un nuevo 'S&iacute;ndrome de adicci&oacute;n a Internet', y propuso el primer 'Cibergrupo de Ciberadictos An&oacute;nimos'. Al d&iacute;a siguiente, la noticia hab&iacute;a dado la vuelta al mundo por Internet.</p><p>En la actualidad se estima que es una adicci&oacute;n real, frecuente, preocupante y globalizada. Sobre todo en j&oacute;venes, varones, con los problemas t&iacute;picos de la adolescencia, o personalidades introvertidas, u otros trastornos como el TDAH, depresi&oacute;n, etc. Seg&uacute;n estudios serios, <strong>afectar&iacute;a a un 8-10% de los usuarios habituales de la Red</strong>.</p><p>En Espa&ntilde;a seg&uacute;n la 'Encuesta sobre el uso problem&aacute;tico de Internet, ludopat&iacute;as y adicciones al trabajo y compras' llevado a cabo por el Govern de les Illes Balear en 2006, el 17% de los varones de 16 a 25 a&ntilde;os cumplen los 'criterios de uso problem&aacute;tico'. El patr&oacute;n t&iacute;pico de un adicto a Internet es <strong>una persona joven, urbana, con conocimientos de ingl&eacute;s y manejo de ordenadores, de profesi&oacute;n liberal y de clase media o media-alta. </strong></p><p>Sin embargo, <strong>hay quien opina que la adicci&oacute;n a Internet no existe</strong>, que s&oacute;lo es un medio para que se expresen otras conductas adictivas, como el sexo, la compra o el juego, ya que se favorece el anonimato, la intimidad, la desinhibici&oacute;n, la adopci&oacute;n de personalidades ficticias, etc. Pero, exista o no, hay que considerar que el mero uso de Internet suscita riesgos, ya sea por los contenidos (pornograf&iacute;a, juego, sectas), los contactos (enga&ntilde;os, estafas, secuestros), o los productos (falsificaciones, f&aacute;rmacos...).</p><p>Asimismo, el abuso afecta a la salud f&iacute;sica (posturas, vista), y ps&iacute;quica (obsesividad, ansiedad, abstinencia). Se da curiosa circunstancia de que hay muchas p&aacute;ginas web para su detecci&oacute;n, prevenci&oacute;n y tratamiento, sin embargo, en la asistencia sanitaria com&uacute;n es dif&iacute;cil detectarlo, ya que <strong>las personas afectadas no suelen aceptar su problema</strong>, y menos aun sentirse enfermas, y los familiares que se percatan no saben qu&eacute; hacer.</p><p>Mientras tanto, los casos aumentan y las estad&iacute;sticas cambian tan deprisa que no vale la pena dar hoy datos que ma&ntilde;ana estar&aacute;n obsoletos. Baste saber que s&oacute;lo 'World of Warcraft', uno de los juegos m&aacute;s adict&oacute;genos, cuenta en este mismo instante con m&aacute;s de <strong>nueve millones de 'enganchados'. </strong>En definitiva, parece que hay razones m&aacute;s que suficientes para aceptar que <strong>la adicci&oacute;n a Internet puede constituir un problema socio-sanitario en ciernes, </strong>que hay que empezar a detectar y abordar. En todo caso, para saber si usted mism@ es adict@ puede entrar en Internet y autoaplicarse <a href="http://www.adictosainternet.com/" target="_blank"><span style="color: #003d7a;">un test de los que hay en la Red</span></a>. &iexcl;Paradojas de la vida postmoderna! </p>]]></description>            <pubDate>Thu, 05 Feb 2009 09:50:00 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>ADICCIONES</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2009/02/00071-adicciones.html</link>            <description><![CDATA[<p align="left"><strong><table border="1" width="100%"><tbody><tr><td><div align="center"><span style="font-size: medium;"><strong>PATOLOG&Iacute;A DEL AUTOCONTROL: ADICCIONES COMPORTAMENTALES</strong></span></div></td></tr></tbody></table><table border="1" width="100%"><tbody><tr><td height="56"><div align="right"><strong><span style="font-size: medium;"><em>Jes&uacute;s J. De La G&aacute;ndara Mart&iacute;n*<br />M&ordf; Teresa Alvarez Alvarez-Monteser&iacute;n</em></span></strong></div></td></tr></tbody></table><br /><br /><br /><br />1. INTRODUCCION</strong></p><p align="left">Es propio de la naturaleza humana el "ser dependiente". Puesto a serlo, el ser humano es el m&aacute;s dependiente de los animales. </p><p align="left">Las dependencias pueden ser de tres tipos: <br /><br />1&ordm; De las cosas (p. ej. objetos, o bien las llamadas "drogas" qu&iacute;micas), <br />2&ordm; De otros seres (humanos o animales, p. ej. del "qu&eacute; dir&aacute;n")<br />3&ordm; De si mismo (p. ej. costumbres, h&aacute;bitos, man&iacute;as). </p><p align="left">Estas &uacute;ltimas son las m&aacute;s frecuentes, puesto que el ser humano es un animal de costumbres, y lo que m&aacute;s ama son las suyas propias, hasta el punto de que suele practicarlas con reiteraci&oacute;n e insistencia, convirti&eacute;ndolas en un verdadero "h&aacute;bito" (coloquialmente man&iacute;as), persistiendo irracionalmente en su uso, es decir abusando de ellas a pesar de los inconvenientes que esto pueda acarrearle y de sufriendo por no poder practicarlas (abstinencia). </p><p align="left">Las segundas, las dependencias de los dem&aacute;s son modos de ser o de sentirse y comportarse que pueden llegar a ser verdaderas "adicciones", motivando conductas desadaptadas o morbosas, muchas de las cuales vienen a ser como "cordones umbilicales" que nos atan a los dem&aacute;s (incluyendo otros animales no humanos) hasta hacernos perder nuestra propia capacidad de decisi&oacute;n o acci&oacute;n. S&oacute;lo as&iacute; se comprende la intensa dependencia "emocional" que ata a ciertas madres y sus hijos, a los componentes de ciertas familias, o a la esposa maltratada con su "pobre" marido alcoh&oacute;lico.</p><p align="left">Las primeras, las dependencias de las cosas - incluso si exceptuamos las de sustancias o drogas genuinas - tambi&eacute;n son conductas muy extendidas. El ser humano se siente mejor si posee ciertas cosas, si las incorpora a su propia persona, asumiendo que "poseer" es sin&oacute;nimo de poseerse y sentirse seguro. As&iacute; pues no es extra&ntilde;o que nos hagamos dependientes y adictos a nuestras cosas (libros, regalos, ropas, discos, coches... o lo que sea). S&oacute;lo de ese modo se entiende que la especie humana sea la m&aacute;s coleccionista de todas las existentes, que colecciones de todo, incluyendo basura, y que tan costumbre pueda llegar a ser un h&aacute;bito imprescindible para vivir. </p><p align="left">Unos dicen que se trata de "dependencias" (adicciones), para otros son "trastornos de los impulsos" (actos sin control) , para otros son simplemente "vicios". Sin embargo, tal vez la forma m&aacute;s acertada de considerarlas sea la de "imprudencias", es decir formas de conducci&oacute;n y conductas humanas en principio normales, pero que pueden llegar a ser inapropiadas, inadaptadas, an&oacute;malas o morbosas, cuando se practican con m&aacute;s insistencia o asiduidad de lo debido, o cuando se les dedica m&aacute;s energ&iacute;a o intensidad de lo apropiado, o cuando producen m&aacute;s perjuicios que beneficios.</p><p align="left"><br />2. &iquest;P<strong>OR QU&Eacute; SE LLEGA A SER DEPENDIENTE DE ALGO?</strong></p><div align="left"><p>La formulaci&oacute;n adecuada de esta compleja pregunta ser&iacute;a: &iquest;C&oacute;mo, de qu&eacute; y por qu&eacute; puede hacerse dependiente el ser humano?. Las respuestas son obvias: &iexcl;F&aacute;cilmente, de todo o de casi todo y por razones muy "humanas"!. <br />En el momento en que cualquier conducta placentera, incluso si es aceptada socialmente como una afici&oacute;n o un h&aacute;bito normal, pasa a vivirse como una necesidad imperiosa, a convertirse en un comportamiento inevitable y deteriora las relaciones familiares, sociales o laborales, entonces hablamos de "adicci&oacute;n". Los rasgos t&iacute;picos de estas conductas son:<br />&middot; P&eacute;rdida de control sobre la actividad (p&eacute;rdida de la libertad interior).<br />&middot; Continuaci&oacute;n de la conducta a pesar de sus consecuencias adversas.<br />&middot; Deseo cada vez mayor de repetir la conducta que puede convertirse en una obsesi&oacute;n intensa y que genera una dependencia ps&iacute;quica.<br />&middot; S&iacute;ndrome de abstinencia si no puede realizarse.<br />&middot; P&eacute;rdida de inter&eacute;s por otro tipo de conductas previamente satisfactorias.</p><p><br />Para comprender mejor este proceso hay que saber que se pasa por las siguientes fases:<br />1. Fase apetitiva: se prueba algo y gusta (p.ej. jugar y ganar).<br />2. Fase ejecutiva: se aprende y repite.<br />3. Fase de saciedad: se abusa hasta la saciedad. <br />4. Fase de abstinencia: se intenta abandonar, "el mono" vence a la voluntad. <br />5. Fase de adaptaci&oacute;n: se mantiene y estabiliza, se agrava o se abandona. </p></div><div align="right"><p align="left"><strong><br />3. ALGUNOS EJEMPLOS</strong> <br />Se pueden utilizar diversos criterios para realizar una clasificaci&oacute;n de las distintas y numerosas adicciones comportamentales, sin embargo cap&iacute;tulo nos limitaremos a una relaci&oacute;n somera de las que se han considerado en alg&uacute;n momento como adictivas y peligrosas. El esquema que seguiremos se basa en el tipo de "objeto" adictivo, distingui&eacute;ndose conductas relacionadas con impulsos instintivos, socioculturales, impulsos que generan tensi&oacute;n o emoci&oacute;n y trastornos del control de los impulsos propiamente dichos.</p></div><blockquote><blockquote><div align="left"><p><strong><span style="text-decoration: underline;">1. CONDUCTAS ADICTIVAS RELACIONADAS CON LOS INSTINTOS</span></strong></p><p><span><strong>1. RELACIONADAS CON LA INGESTA</strong></span></p><p><span><em>INGESTAS NUTRITIVAS</em></span><br />La bulimia puede ser entendida, en cierto modo, como una "adicci&oacute;n" a una droga llamada alimentos. Consiste en la presencia de verdaderos ataques de necesidad de ingerir vorazmente alimentos que se repiten de forma parox&iacute;stica con frecuencia variable. Ahora bien, este tipo de conducta aunque puede presentarse de forma pura, con frecuencia forma parte de otros cuadros patol&oacute;gicos alimentarios como la anorexia nerviosa, aunque en este caso el mecanismo causante es diferente. <br />El arrebato bul&iacute;mico se inicia con una sensaci&oacute;n de hambre voraz irresistible y de forma r&aacute;pida se produce la fase de ingesti&oacute;n desmesurada de alimento, preferentemente azucarado. La finalidad de dicho comportamiento es la obtenci&oacute;n de placer en forma de sensaci&oacute;n agradable de plenitud, aunque en algunas ocasiones lo que se produce es una sensaci&oacute;n de saciedad y malestar abdominal que puede finalizar con v&oacute;mitos autoprovocados. Como la mayor parte de las adicciones comportamentales se realiza en estricta soledad y aunque se vive como "incontrolable", no existen preocupaciones obsesivas a&ntilde;adidas. <br />La adicci&oacute;n al alimento puede tener un car&aacute;cter general o abarcar &uacute;nicamente a un tipo de alimento (bulimia adictiva monoalimentaria). Las m&aacute;s frecuentes son la dependencia del az&uacute;car y la del chocolate, aunque tambi&eacute;n se ha involucrado a los l&aacute;cteos y a los frutos secos:</p><p>&middot; <span>HIDRATOS DE CARBONO. </span><br />Las personas "enganchadas" a los dulces suelen rechazar las prote&iacute;nas y las grasas en su dieta habitual, siendo las comidas principales del d&iacute;a escasas. Es m&aacute;s frecuente observar esta adicci&oacute;n en el sexo femenino, aunque tambi&eacute;n afecta a varones que encubren su comportamiento con determinadas excusas o justificaciones.</p><p><span>&middot; CHOCOLATE. </span><br />Las propiedades del cacao son bien conocidas (antidepresivo, tranquilizante y favorecedor del sue&ntilde;o), lo que ha hecho suponer que algunos de los individuos que abusan de este tipo de alimento presenten un &aacute;nimo de base depresivo y logren mejorarlo tras la ingesti&oacute;n de grandes cantidades. Sin embargo, tambi&eacute;n se produce un deseo irrefrenable de consumir chocolate en personas normales, y en este caso la fase de saciedad se car&aacute;cteriza o bien por un sentimiento de bienestar con disminuci&oacute;n de la fatiga y de la somnolencia y aumento de la concentraci&oacute;n (al estilo de la cafe&iacute;na), o bien por sentimientos de culpabilidad con autorreproches.</p><p><span style="font-size: xx-small;">&middot; <span>LACTEOS. </span></span><br />En otras ocasiones la necesidad irremediable se dirige hacia los l&aacute;cteos, fundamentalmente leche en alg&uacute;n momento concreto del d&iacute;a (antes de dormir, a la hora de la merienda...), de tal forma que si en el momento de administrarse la "dosis" no existe la posibilidad de acceder a dicho alimento, la persona comienza a sentirse nerviosa, busca con impaciencia satisfacer su apetencia y si es a &uacute;ltima hora de la noche no puede conciliar el sue&ntilde;o porque le falta la sensaci&oacute;n placentera posterior a la ingesta. En este caso no se trata tanto de ingerir una cantidad abusiva de producto en cada ocasi&oacute;n, aunque a lo largo del d&iacute;a se puede acabar consumiendo una gran dosis.</p><p>&middot; <span>FRUTOS SECOS. </span><br />En este caso, el sujeto suele llevar encima este tipo de productos (pipas fundamentalmente), consumi&eacute;ndolos en el trabajo (si la actividad se lo permite) o mientras realiza otros quehaceres, por la sensaci&oacute;n de tranquilidad y bienestar que le producen. Por otra parte, la forma de ingerirlos normalmente resulta acelerada, mostrando una habilidad especial para separar las c&aacute;scaras de las semillas y acumulando gran cantidad de desperdicios. Al ser alimentos salados que entran en contacto directo con los labios y los dedos, &eacute;stos acaban poni&eacute;ndose secos, con un aspecto "escamoso". Suele llevar asociado el consumo de agua en grandes cantidades para lograr un correcto equilibrio hidroelectrol&iacute;tico.</p><p>&middot; <span>GOMA DE MASCAR. </span><br />El consumo de chicle se hace adictivo cuando la persona presenta una necesidad irremediable de mascado que no se limita a determinadas situaciones concretas, sino a la mayor parte del d&iacute;a. Los movimientos masticatorios en este caso son ostentosos y maleducados y suele haber preferencia por los chicles grandes, que exijan un mayor esfuerzo mandibular. Normalmente el individuo lleva "provisiones" de este producto siempre encima y cuando por alguna raz&oacute;n se queda sin &eacute;l, se queja de mal sabor de boca y se muestra irritable e inquieto, lo cual le obliga a buscarlo de nuevo de forma ansiosa. Se ha llamado en tono humor&iacute;stico "chiclopat&iacute;a ansiosa".</p><p><span><em>INGESTION DE SUSTANCIAS NO ALIMENTARIAS</em></span><br />La ingesta repetitiva de sustancias no alimentarias es poco frecuente, y casi siempre se observa asociado al retraso mental o en personalidades muy an&oacute;malas. Sin embargo, no es raro que tambi&eacute;n se produzca en mujeres normales embarazadas.<br />Consiste en la necesidad no controlada de ingerir todo tipo de sustancias disponibles en el entorno, lo que puede suponer un riesgo importante para la salud del sujeto. El objeto "apetecible" es muy variable: papel, ropa, pintura, hojas, cal, metales, heces (coprofagia), orina (urofagia), v&oacute;mitos... La ingesti&oacute;n de tierra, guijarros, arena (geofagia) se observa tanto en ni&ntilde;os como en embarazadas. La de hielo es frecuente en personas con carencias de hierro.</p></div><div align="left"><strong><span>2. RELACIONADAS CON EL SEXO<br /></span></strong></div><div align="left"><p>&nbsp;</p><p><span><em>ADICCION AL SEXO</em></span><br />A partir de una conducta agradable y apetecible, se desencadena una necesidad imperiosa de practicar actividad sexual con personas an&oacute;nimas, que tiende e repetirse de forma mec&aacute;nica a pesar de resultar poco o nada satisfactoria. La relaci&oacute;n se suele producir con personas distintas y normalmente es muy breve. Consiste en una verdadera manipulaci&oacute;n del cuerpo de la otra persona, a modo de objeto, para el que no existen obligaciones ni responsabilidades. El individuo se ve esclavizado por este tipo de conducta a pesar de los riesgos que conlleva. Posteriormente suelen sucederse intensos sentimientos de culpabilidad y autorreproches que, sin embargo, no van a impedir la repetici&oacute;n de dicho comportamiento en un intervalo de tiempo corto. <br />Cuando el per&iacute;odo de abstinencia sexual se prolonga por alguna raz&oacute;n se producen irritabilidad, ansiedad, nauseas, insomnio, temblores, cefaleas, inquietud... que ceden tras la administraci&oacute;n de una nueva "dosis" de sexo similar. Es m&aacute;s frecuente en los varones, y la personalidad de los afectados suele estar alterada, predominando los rasgos impulsivos con deficiente autocontrol, la inseguridad y el sentimiento de vac&iacute;o existencial. El deterioro que provoca es grave y abarca terrenos como el familiar (obviamente), el social (tendencia al aislamiento), el laboral (disminuci&oacute;n del rendimiento) o el econ&oacute;mico ("alternar", profesionales del sexo).</p><p><span><em>PARAFILIAS</em></span><br />Se trata de conductas "desviadas" de la sexualidad normal, m&aacute;s frecuentes en varones, y consisten en la necesidad irrefrenable de obtener placer mediante determinados comportamientos o fantas&iacute;as sexuales con objetos o personas no consentidoras o no aceptados socialmente. La m&aacute;s conocidas son las siguientes:<br />a) Fetichismo: deseo sexual mediante la utilizaci&oacute;n de objetos inanimados (por ejemplo, ropa interior femenina).<br />b) Fetichismo transvestista: uso de ropa del otro sexo.<br />c) Pedofilia: utilizaci&oacute;n de ni&ntilde;os prep&uacute;beres.<br />d) Sadismo sexual: actos reales (no simulados o fantaseados) en los que se necesita la presencia de sufrimiento ps&iacute;quico o f&iacute;sico en la otra persona para obtener placer sexual.<br />e) Masoquismo sexual: la excitaci&oacute;n se produce con el sufrimiento propio.<br />f) Exhibicionismo: exposici&oacute;n de los genitales a personas extra&ntilde;as de forma inesperada y con la finalidad de sentir excitaci&oacute;n sexual.<br />g) Voyeurismo: observaci&oacute;n de forma oculta de personas desnudas o realizando el acto sexual.<br />h) Frotteurismo: Necesidad de contacto o roce con extra&ntilde;os para lograr placer sexual.</p><p><span><em>OTRAS CONDUCTAS SEXUALES </em></span><br />a) Necrofilia (utilizaci&oacute;n de cad&aacute;veres)<br />b) Zoofilia (utilizaci&oacute;n de animales)<br />c) Coprofilia y urofilia (heces y orina, respectivamente)<br />d) Clismafilia (enemas)<br />e) Utilizaci&oacute;n del tel&eacute;fono para lograr placer sexual mediante conversaciones de contenido er&oacute;tico u obsceno con personas an&oacute;nimas<br />f) Adicci&oacute;n a la pornograf&iacute;a: necesidad imperiosa de ver revistas o pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas con la finalidad de obtener excitaci&oacute;n y placer sexual.</p><p><strong><span>3. AGRESIVIDAD </span></strong><br />Algunos individuos obtienen de forma secundaria una sensaci&oacute;n placentera de bienestar o liberaci&oacute;n tras desarrollar una conducta agresiva (hacia objetos, hacia s&iacute; mismo o hacia los dem&aacute;s). De este modo, de forma peri&oacute;dica (normalmente tras un desencadenante estresante) necesitan imperiosamente manifestar un grado de agresividad desmedido y desproporcionado respecto a la supuesta provocaci&oacute;n, con sentimientos de descontrol durante la fase ejecutoria y de culpa y arrepentimiento posterior (lo que les diferencia de los sujetos antisociales).<br />Es poco frecuente, m&aacute;s habitual en varones con una personalidad an&oacute;mala y con un deficiente control de la impulsividad. La periodicidad de los episodios var&iacute;a de unos individuos a otros y el deterioro sociofamiliar y laboral puede llegar a ser grave.</p><p><span style="text-decoration: underline;"><strong>2. CONDUCTAS SOCIOCULTURALES<br /></strong></span><strong></strong></p><p><strong><span>1. TRABAJO</span></strong><br />En este caso el objeto adictivo no conlleva un placer o bienestar directo o inmediato, sin embargo de forma indirecta resulta gratificante por sus implicaciones sociales (&eacute;xito y poder) y econ&oacute;micas.<br />Las personas afectadas se dedican "en cuerpo y alma" al trabajo, y lo perciben como una necesidad vital a costa de reducir o eliminar la vida familiar, social o personal. No suele existir conciencia de enfermedad, justific&aacute;ndose dicha dedicaci&oacute;n excesiva con m&uacute;ltiples argumentos (convencimiento de ser absolutamente imprescindible para el correcto funcionamiento de la empresa, miedo a quedarse en el paro o a ser mal considerado). La relaci&oacute;n que manifiestan con los compa&ntilde;eros, y fundamentalmente con los subalternos, se vuelve tir&aacute;nica, autoritaria y agresiva, con una actitud siempre malhumorada. Cuando se encuentran fuera del trabajo (fines de semana o festivos) sufren un verdadero "s&iacute;ndrome de abstinencia", con irritabilidad, sentimientos de vac&iacute;o, aburrimiento, ansiedad, percepci&oacute;n enlentecida del tiempo, insomnio, y el campo mental est&aacute; invadido continuamente por preocupaciones repetitivas sobre temas laborales.<br />Uno de los terrenos m&aacute;s afectados es el familiar, pues la actitud que mantienen estos individuos en el hogar es la misma que en trabajo: autoritarismo, intolerancia e irritabilidad, lo cual va a desencadenar una relaci&oacute;n con escasa comunicaci&oacute;n y explosiones de c&oacute;lera frecuentes.<br />Son factores de riesgo los rasgos de competitividad y ambici&oacute;n, aunque en otras ocasiones lo que predomina es una autoestima baja, inseguridad y tendencia a la culpabilidad. Por otra parte, es frecuente que se asocie un consumo abusivo de estimulantes, ansiol&iacute;ticos o alcohol.</p><p><strong><span>2. COMPRAS</span></strong><br />Se habla de adicci&oacute;n a la compra cuando se produce una necesidad irresistible de adquirir de forma repetida objetos innecesarios, incluso a elevado precio, lo que va a producir un deterioro econ&oacute;mico importante en muchos casos. La fase preparatoria en este caso consiste en la visualizaci&oacute;n de escaparates o listas de productos en los supermercados hasta que se ejecuta la fase propia de la compra, asociada a gran sensaci&oacute;n de placer. Posteriormente, sin embargo, es com&uacute;n la aparici&oacute;n de autorreproches y un sentimiento de descontrol de impulsos.<br />Es bastante m&aacute;s frecuente en el sexo femenino, y como factores influyentes se han descrito, aparte de una personalidad alterada con rasgos de impulsividad e inmadurez, la presencia constante en la sociedad actual de valores que incitan al consumo. En la mayor parte de los casos los objetos adquiridos mediante compra patol&oacute;gica son destinados para regalar, coleccionar o tirar a la basura, precisamente por su car&aacute;cter caprichoso moment&aacute;neo o innecesario. El tipo de adquisiciones puede variar de unos individuos a otros, y fundamentalmente seg&uacute;n el sexo: en las mujeres son frecuentes los relacionados con la moda o el atuendo, la cosm&eacute;tica, las joyas o los productos de droguer&iacute;a, mientras que los varones se inclinan m&aacute;s por los productos de imagen y sonido, inform&aacute;tica, accesorios de autom&oacute;vil o prendas concretas de vestir.<br />Al igual que el resto de adicciones comportamentales, con frecuencia se asocia a otras conductas adictivas, siendo la m&aacute;s frecuente en este caso la coexistencia de bulimia. Por &uacute;ltimo, se puede observar su presencia dentro de otras patolog&iacute;as psiqui&aacute;tricas (trastorno man&iacute;aco), pero en estos casos no se considera una adicci&oacute;n comportamental sino un s&iacute;ntoma incluido en la patolog&iacute;a primaria de base que cede al remitir &eacute;sta.</p><p><strong><span>3. COLECCIONAR</span></strong><br />Consiste en recopilar y acumular objetos relacionados con un tema concreto que por alguna raz&oacute;n despierta el inter&eacute;s del individuo. De esta forma gran parte de la atenci&oacute;n cotidiana se centra en buscar, encontrar y ampliar la muestra iniciada con el &uacute;nico fin de disponer de la mayor parte de elementos posibles. El hecho de preparar la b&uacute;squeda genera una tensi&oacute;n interior que finaliza con la adquisici&oacute;n del objeto buscado y con una sensaci&oacute;n de bienestar posterior por haberlo conseguido. En este caso la fase de saciedad no suele acompa&ntilde;arse de autorreproches, salvo que exista una connotaci&oacute;n negativa o ilegal del objeto acumulado. <br />Las "colecciones" pueden ser interminables en el sentido de "no acabadas nunca" y el individuo puede continuar una misma l&iacute;nea de actuaci&oacute;n o modificar la clase de objetos seg&uacute;n pasa el tiempo (relojes, pel&iacute;culas de v&iacute;deo, discos musicales, libros...). En ocasiones coinciden varias selecciones de forma simult&aacute;nea y pueden ser tan concretas y simplonas como el ac&uacute;mulo de ropa de un determinado color o bol&iacute;grafos. Solamente provocaran deterioro socioecon&oacute;mico cuando la dedicaci&oacute;n de tiempo sea exagerada o el gasto monetario exceda los l&iacute;mites razonables.<br />El motivo de esta adicci&oacute;n pasa por determinadas caracter&iacute;sticas de personalidad del sujeto (necesidad de autoafirmaci&oacute;n, caprichosidad o fidelidad a un comportamiento establecido) y la influencia de valores sociales como la competitividad, la incitaci&oacute;n al consumo y la presi&oacute;n de la moda.</p><p><strong><span>4. TELEVISION</span></strong><strong><br /></strong>Cuando la contemplaci&oacute;n de la televisi&oacute;n que responde a una simple apetencia pasa a convertirse en una necesidad absoluta e imperiosa se habla de teleadicci&oacute;n, teledependencia o teleman&iacute;a. Como en el resto de adicciones la caracter&iacute;stica central es la p&eacute;rdida de libertad interior para ejercer el autocontrol sobre el impulso. El individuo se deja llevar pasivamente por ese deseo placentero y cuando trata de resistirse a &eacute;l o no puede realizarlo por alguna raz&oacute;n, comienza a sufrir sintomatolog&iacute;a de abstinencia con irritabilidad, nerviosismo, s&iacute;ntomatolog&iacute;a digestiva (pesadez, estado nauseoso), insomnio, aturdimiento o cefalea. Si por alg&uacute;n motivo ex&oacute;geno se ve impedido a llevarlo a cabo, aparece una reacci&oacute;n de agresividad t&iacute;pica similar a la que sucede para otras adicciones. <br />La poblaci&oacute;n m&aacute;s susceptible de presentar este tipo de conducta la constituyen los ni&ntilde;os y adolescentes (por la insana costumbre de "entretener" al ni&ntilde;o mientras los padres realizan otras actividades), y dentro de los adultos, las amas de casa y los inactivos laboralmente (jubilados y parados). Se consideran factores de riesgo en el padecimiento de la teleadicci&oacute;n los siguientes:<br />&middot; Teleabuso: Patr&oacute;n de uso excesivo y regular que origina una especie de "intoxicaci&oacute;n cr&oacute;nica" de pantalla y secundariamente favorece un estado de pasividad (con ausencia de iniciativa y actitud cr&iacute;tica) y apat&iacute;a (indiferencia y falta de motivaci&oacute;n). <br />&middot; Telefijaci&oacute;n: h&aacute;bito an&oacute;malo de contemplar la televisi&oacute;n (actitud inm&oacute;vil, en penumbra, en solitario o sin contactar con las personas acompa&ntilde;antes) que provoca una absorci&oacute;n absoluta de la mente a la pantalla. En este caso lo que se produce es una "intoxicaci&oacute;n aguda" con sensaci&oacute;n de embriaguez y con un estrechamiento del campo de la conciencia tal que el individuo parece hipnotizado.<br />En la edad infantil, la interferencia en el medio escolar es notable, con disminuci&oacute;n de los rendimientos en parte por la escasa dedicaci&oacute;n al estudio y en parte por la actitud de pasividad y el descenso de la concentraci&oacute;n. En los adultos pueden influirse los rendimientos laborales, as&iacute; como las relaciones sociales por la tendencia al aislamiento y la comunicaci&oacute;n. Por otra parte, progresivamente se desarrolla un estado de apat&iacute;a y pasividad que anula la capacidad de una correcta cr&iacute;tica. Las peque&ntilde;as contrariedades o frustraciones pueden poner al teleadicto fuera de s&iacute; y originar una reacci&oacute;n agresiva o antisocial.<br />Seg&uacute;n los casos, la adicci&oacute;n a este medio audiovisual puede consistir en un consumo patol&oacute;gico de gran cantidad de programaci&oacute;n con independencia de su contenido, lo que puede llevar a tener el televisor encendido de forma pr&aacute;cticamente constante, o bien se limita a un tipo concreto de programas (series, magazines...) como "dosis" fijas inamovibles en momentos concretos del d&iacute;a.</p><p><strong><span>5. ZAPPING</span><br /></strong>En otras ocasiones, la persona que est&aacute; delante del televisor (m&aacute;s frecuente de sexo masculino) no presenta fijaci&oacute;n a un programa concreto, sino que lo que no es capaz de resistir es la necesidad imperiosa de cambiar de canal de forma r&aacute;pida y repetitiva a trav&eacute;s del mando a distancia, sin apenas dejar tiempo real para asimilar cada uno de ellos. <br />Esta conducta la suele realizar la persona que se "apodera" del mando, lo que de alguna forma le da poder o supremac&iacute;a respecto al resto de los convivientes a pesar de las continuas protestas de estos &uacute;ltimos. Si en alg&uacute;n momento al sujeto se le deniega esta posibilidad, su reacci&oacute;n puede llegar a ser de importante agresividad. <br /><br /><span><strong>6. VIDEOJUEGOS</strong></span><br />Existe controversia a la hora de considerar la potencialidad de los videojuegos de crear adicci&oacute;n, sobre todo cuando se compara con otro tipo de conductas como la del juego patol&oacute;gico. Sin embargo, y a pesar de los estudios de algunos autores en los que se llega a la conclusi&oacute;n de que no producen dependencia, es decir, necesidad de aumentar el tiempo empleado en dicha tarea para obtener la misma respuesta placentera, como toda actividad agradable s&iacute; puede llegar a desencadenar un descontrol del impulso de jugar, una cantidad de tiempo excesiva o abusiva empleada con estrechamiento del campo de la conciencia, s&iacute;ndrome de abstinencia cuando no es posible disponer de &eacute;l (irritabilidad, rabietas, reacciones de agresividad...), e interferencia sociofamiliar y de los rendimientos escolares. <br />Lo que s&iacute; es cierto es que su uso progresivo origina una sensaci&oacute;n de saciedad que hace al juego cada vez menos atractivo, por lo que el tiempo empleado se reduce gradualmente. Sin embargo, en estos casos suele aparecer otro tipo o modelo de videojuego que sustituye al anterior.<br />Es m&aacute;s frecuente en ni&ntilde;os que pasan gran parte de tiempo solos o con unos rasgos de personalidad an&oacute;malos.</p><p><span><strong>7. RADIO</strong></span><br />A partir de la afici&oacute;n de escuchar programaci&oacute;n radiof&oacute;nica con un fin informativo, l&uacute;dico u ocioso, se produce la inevitable dependencia de este medio en situaciones concretas como ducharse, dormirse, conducir, etc., de tal forma que si cuando aparece el impulso no puede disponerse de un aparato de radio, la persona se siente irritable, inquieta y "vac&iacute;a". Es muy caracter&iacute;stico el hecho de que los individuos que la usan antes de dormirse si un d&iacute;a les falta "la dosis" son incapaces de conciliar correctamente el sue&ntilde;o.<br />En este caso la interferencia sociofamiliar no es demasiado importante a no ser que a la persona contigua le moleste. Para obviar este problema, algunos sujetos utilizan cascos o auriculares, pero el efecto conseguido es el de un mayor estrechamiento del campo de la conciencia y aislamiento del entorno, mostr&aacute;ndose totalmente "ausentes". En estas situaciones el individuo prefiere estar solo para que nadie entre en su "relaci&oacute;n" personal con el aparato.</p></div><div align="left"><span><strong>8.TELEFONO</strong></span><br /><span><span style="font-size: xx-small;"><em><span>HABLAR "SIN OBJETIVO". </span></em></span></span><br />El tel&eacute;fono es un instrumento de comunicaci&oacute;n directa entre personas, que aparte de esta la estricta funci&oacute;n, secundariamente favorece y satisface la relaci&oacute;n social humana lo que resulta agradable y atractivo. Cuando su uso se realiza con una necesidad interna imperiosa e irresistible, y sin una verdadera obligatoriedad comunicativa, se convierte en una adicci&oacute;n. La persona pasa muchas horas a la semana hablando a trav&eacute;s del cable, a pesar del gasto desmedido que supone para su econom&iacute;a. Cuando pasa cierto tiempo sin poder utilizarlo manifiesta un verdadero s&iacute;ndrome de abstinencia con s&iacute;ntomas psicol&oacute;gicos (ansiedad, inquietud, irritabilidad) que cede tras administrarse una nueva dosis telef&oacute;nica. El deterioro familiar y econ&oacute;mico puede hacerse cada vez mayor, y la persona suele justificar sus llamadas como "absolutamente necesarias". <br />Es m&aacute;s frecuente su observaci&oacute;n en el sexo femenino, y normalmente son personas que pasan mucho tiempo en soledad y que tienen sentimientos de vac&iacute;o o desatenci&oacute;n persistente. </div><div align="left"><p>&nbsp;</p><p><span><em>TELEFONOS M&Oacute;VILES. </em></span><br />En este caso la conducta adictiva no tiene como finalidad la de promover de forma repetitiva una comunicaci&oacute;n innecesaria, sino la de sentirse "receptores" constantes de probables llamadas "absolutamente necesarias" (normalmente relacionadas con el trabajo u otros temas similares). No son capaces de desprenderse del tel&eacute;fono m&oacute;vil incluso en situaciones t&eacute;cnicamente dificultosas (ir al ba&ntilde;o, conducir, ba&ntilde;arse en la playa...) y comprueban repetidamente el estado de la cobertura o la bater&iacute;a. Si por alg&uacute;n motivo no pueden disponer de dicho instrumento manifiestan enfado, irritabilidad y sentimientos de desprotecci&oacute;n que no se calman hasta reanudar la posibilidad comunicativa. Suele asociarse a otras conductas como la adicci&oacute;n al trabajo, y en este caso es m&aacute;s frecuente en varones j&oacute;venes de un nivel y cultura medio-altos.</p><p><em><span>ADICCION TELEFONICA SECUNDARIA. </span></em><br />El uso del tel&eacute;fono puede hacerse patol&oacute;gico de forma secundaria a la existencia de otras adicciones comportamentales, como la adicci&oacute;n al trabajo, al sexo (llamadas a tel&eacute;fonos er&oacute;ticos), el party-line, etc. En estos casos la conducta an&oacute;mala se soluciona cuando remite la conducta adictiva primaria</p><p><span><strong>.9. INTERNET</strong></span><br />Ultimamente se est&aacute; dando mucha importancia a la influencia de este instrumento de comunicaci&oacute;n sobre nuestras vidas por lo que supone de mejora en la calidad de vida gracias a las posibilidades que ofrece (ocio, actividades profesionales y econ&oacute;micas, comunicaci&oacute;n, formaci&oacute;n, etc.). Adem&aacute;s, la accesibilidad cada vez es m&aacute;s f&aacute;cil por el bajo coste que supone y la universalizaci&oacute;n del ordenador. Sin embargo, como todos las actividades placenteras, puede llegar a originar adicci&oacute;n.<br />La consideraci&oacute;n del uso de internet como abusivo y adictivo precisa de las condiciones b&aacute;sicas de toda adicci&oacute;n comportamental, tales como la existencia de un impulso irrefrenable a conectarse a la red, sensaci&oacute;n de placer y bienestar mientras se usa acompa&ntilde;ada de aislamiento del entorno y estado de conciencia alterado, abstinencia cuando por alguna raz&oacute;n no puede utilizares y posibilidad de interferencia en las relaciones familiares, sociales, laborales y en la econom&iacute;a. <br />Es m&aacute;s frecuente en los varones y una personalidad con rasgos de introversi&oacute;n favorece la aparici&oacute;n de esta conducta. Un factor que resulta atractivo en este medio, y por lo tanto adict&oacute;geno, lo constituye la utilizaci&oacute;n continua del anonimato, lo que supone una mayor incitaci&oacute;n a la desinhibici&oacute;n. El patr&oacute;n t&iacute;pico de un adicto a internet es una persona joven, urbana, con conocimientos suficientes en ingles y manejo en el ciberespacio, de profesi&oacute;n liberal y de clase media-alta. Otro tema distinto lo constituye el uso de internet con una finalidad concreta secundaria a otro tipo de adicci&oacute;n, como puede ser el sexo, la compra, las parafilias o el juego. En este caso lo primordial es la conducta problema primaria y la utilizaci&oacute;n de internet se modera cuando se normaliza el trastorno nuclear.</p><p><strong><span>10. LECTURA</span></strong><br />A partir de un deseo agradable y apetecible como es la lectura se produce una conducta adictiva en cuanto aparece una imposibilidad para controlarlo. Ello implica que el individuo necesita leer de forma imperiosa, descuidando otros aspectos de la vida cotidiana como los deberes laborales, dom&eacute;sticos, familiares o sociales. La vivencia del tiempo mientras lee es diferente, acort&aacute;ndose de forma importante, lo que hace que el sujeto se pueda pasar horas sentado leyendo y disfrutando del placer que le supone. <br />Normalmente se observa con la lectura de un tema determinado (una novela, un asunto concreto en peri&oacute;dicos o revistas especializadas, etc. ), y si por alguna raz&oacute;n ha de privarse de su "dosis" correspondiente, manifiesta sentimientos de irritabilidad, inquietud y planifica el tiempo de tal forma que tenga que esperar lo menos posible hasta la nueva sesi&oacute;n de lectura, aunque ello comporte la desatenci&oacute;n de otra actividad. Se suelen asociar fantas&iacute;as relacionadas con el contenido de la lectura que en los momentos de abstinencia pueden servir como sustitutivas. </p><p><strong><span>11. ACTIVIDADES ARTISTICAS</span></strong><br />Otro tipo de impulsos o deseos potencialmente adictivos son los relacionados con el mundo art&iacute;stico (la pintura, la escultura, la narrativa o poes&iacute;a, componer m&uacute;sica...). Cuando se ha instaurado la adicci&oacute;n comportamental, el individuo dedica la mayor parte del tiempo a realizar este tipo de actividades, sin capacidad de control y con un estrechamiento claro del campo de la conciencia que le impide dedicarse o atender otro tipo de est&iacute;mulos simult&aacute;neos. En la fase ejecutoria, el tiempo pasa "muy r&aacute;pido", y puede llegar a olvidarse de necesidades primarias como comer, ir al ba&ntilde;o o asearse. Ni que decir tiene, entonces, el descuido que manifiesta respecto a otro tipo de responsabilidad o actividades como las familiares o sociales. Durante la fase de abstinencia se muestran irritables, inquietos, con insomnio y astenia, y se les observa "ausentes", es decir, con un estrechamiento del campo de la conciencia persistente. Es lo que los propios afectados suelen denominar "sentirse inspirados o tener musa".<br />Sin embargo, es frecuente que la evoluci&oacute;n de la conducta adictiva en este caso se comporte de forma epis&oacute;dica, con fases intercaladas de normalidad o incluso "odio" ante el impulso art&iacute;stico concreto ("cuando se va la musa"). </p><p><strong><span>12. DINERO</span></strong><br />El dinero no s&oacute;lo es un medio, puede decirse que ya es un fin en s&iacute; mismo y ese el problema esencial. Cuanto m&aacute;s dinero se tiene m&aacute;s poder se adquiere sobre el entorno y m&aacute;s bienes se pueden conseguir para mejorar la calidad de vida. No obstante, independientemente del uso que se haga de &eacute;l, su posesi&oacute;n constituye un fin atractivo para todos y para conseguirlo habitualmente es preciso trabajar.<br />La transformaci&oacute;n de una actitud normal hacia el dinero en una conducta descontrolada y adictiva precisa la necesidad imperiosa e irrefrenable de conseguir m&aacute;s cantidad de riqueza con el prop&oacute;sito de alcanzar un sentimiento de bienestar y felicidad, a pesar de disponer de una cuant&iacute;a suficientemente satisfactoria o elevada. Para ello el individuo no para de pensar de forma constante en la manera de conseguirlo, ya sea ampliando las posibilidades laborales a pesar del deterioro personal y familiar que ello conlleve, o bien incluso dej&aacute;ndose tentar por actividades ilegales (fraude). Cuanto m&aacute;s consigue, m&aacute;s va ampliando sus objetivos, y aunque la sensaci&oacute;n a corto plazo es de bienestar y alegr&iacute;a, a largo plazo lo que permanece es una insatisfacci&oacute;n continua que alimenta la conducta adictiva.<br />Es m&aacute;s frecuente en individuos con una personalidad competitiva (influibles por los valores materialistas y consumistas de la sociedad actual) e insegura (en los que la tenencia de dinero da sensaci&oacute;n de &eacute;xito y poder).</p><p><strong><span>13. &Eacute;XITO </span></strong><br />La conducta adictiva en este caso aparece cuando el deseo gratificante inicial de tener &eacute;xito se transforma en una necesidad b&aacute;sica en la vida del sujeto oblig&aacute;ndole a sacrificar otros aspectos importantes personales, familiares o sociales. <br />Normalmente la ostentaci&oacute;n y la dependencia del &eacute;xito va asociada al terreno profesional (reconocimiento) o al econ&oacute;mico, por lo que es un valor muy relacionado con la posesi&oacute;n de dinero en cantidades importantes. La existencia de una personalidad inmadura favorece la adicci&oacute;n al &eacute;xito.</p><p><strong><span>14. BOLSA </span></strong><br />La adicci&oacute;n a participar en la bolsa tiene algunas caracter&iacute;sticas comunes con el juego patol&oacute;gico, como por ejemplo la implicaci&oacute;n directa del dinero y el azar. Sin embargo, en este caso el progresivo conocimiento del terreno burs&aacute;til va haciendo al individuo cada vez m&aacute;s experto en los temas de inversi&oacute;n, lo que puede reducir gradualmente el impulso irrefrenable de participar. <br />Los individuos no son capaces de frenar o controlar el deseo de invertir o reinvertir en valores cambiantes y dedican gran parte de su tiempo en este tipo de actividad, descuidando otras tareas personales, sociales, laborales o familiares. Buscan m&aacute;s emociones y m&aacute;s sensaciones jugando con el peligro y estando al borde de la cat&aacute;strofe. Cuando no est&aacute;n "activos" no paran de preocuparse por la situaci&oacute;n actualizada de sus inversiones y manifiestan s&iacute;ntomas ps&iacute;quicos comunes a otras abstinencias comportamentales. En algunos casos, el deterioro econ&oacute;mico puede llegar a ser grave.</p><p><span><strong>15. FUTBOL</strong></span><br />De todos los deportes de competici&oacute;n el f&uacute;tbol es el que genera una mayor atracci&oacute;n y expectaci&oacute;n, tanto que ha sido objeto de m&uacute;ltiples an&aacute;lisis sociol&oacute;gicos. En partidos de la Liga, de la Copa o mundiales los pa&iacute;ses "paralizan" casi todas las actividades, y, fundamentalmente los varones, dedican toda su atenci&oacute;n exclusivamente en participar de la competici&oacute;n como espectadores.<br />Cuando esta afici&oacute;n se convierte en un impulso irremediable que anula la capacidad volitiva hacia otro tipo de actividades se convierte en una adicci&oacute;n comportamental. La fase apetitiva se vive con ansiedad anticipatoria y el acto de ver el partido provoca un estrechamiento del campo de la conciencia y suscita un nivel de tensi&oacute;n tal que el individuo comienza a manifestar un comportamiento euf&oacute;rico y en ocasiones agresivo. La gratificaci&oacute;n conseguida (sobre todo cuando gana su equipo) consiste en una sensaci&oacute;n de alegr&iacute;a, bienestar y liberaci&oacute;n de la tensi&oacute;n que refuerza la reiteraci&oacute;n de la conducta ante una nueva competici&oacute;n. <br />Es una adicci&oacute;n aceptada socialmente por su universalidad y predomina en el sexo masculino. La interferencia familiar en ocasiones puede llegar a ser importante, sin embargo, puede tener un papel favorecedor de las relaciones sociales (creaci&oacute;n de clubes, pe&ntilde;as...). Se asocia con relativa frecuencia al descontrol de agresividad con muestras graves de violencia, siendo &eacute;sta la consecuencia m&aacute;s peligrosa derivada de este fen&oacute;meno de masas.</p></div><p><span style="text-decoration: underline;"><strong>3. CONDUCTAS QUE GENERAN TENSION O EMOCION</strong></span></p><p><strong><span>1. DEPORTES DE RIESGO</span></strong><br />A los afectados por este tipo de adicci&oacute;n se les ha denominado "buscadores de tensi&oacute;n". El impulso agradable o apetecible en estas conductas tiene por objetivo la obtenci&oacute;n de placer en el propio acto o despu&eacute;s de realizarlo, referido a una mezcla de sensaciones "emocionantes" de tensi&oacute;n, miedo y sufrimiento que para otros individuos resultan desagradables. Despu&eacute;s de sentir la sensaci&oacute;n tan fuerte y tan caracter&iacute;stica que producen estas actividades, el deseo de volver y reexperimentar se hace imperioso. Son ejemplos de este tipo de deportes el rafting, el puenting o el paracaidismo. <br />El est&iacute;mulo adictivo cada vez debe ser m&aacute;s fuerte para poder satisfacer con &eacute;xito las expectativas del sujeto, por lo que una vez concluido, conseguido y saturado buscan otros nuevos y m&aacute;s emocionantes.<br />El perfil t&iacute;pico del individuo candidato a convertirse en adicto al ejercicio de riesgo consiste en un var&oacute;n joven, de clase social media-alta y con cierto nivel cultural. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha aumentado la frecuencia de personas que realizan deporte de estas caracter&iacute;sticas.</p><p><strong><span>2. RECORRER CALLES EN BUSQUEDA DE EMOCION</span></strong><br />Existe una conducta descontrolada promovida por la necesidad irrefrenable de salir a la calle de forma repetitiva en busca de emoci&oacute;n y de la que se ha escrito muy poco. Surge cuando el deseo agradable o apetecible de romper los l&iacute;mites cotidianos y experimentar nuevas vivencias se convierte en un comportamiento no controlado y abarca una cantidad de tiempo exagerada. <br />Se trata de individuos que pasean sin rumbo fijo con el objetivo de encontrar situaciones nuevas placenteras, fij&aacute;ndose con avidez en las personas an&oacute;nimas con las que se cruzan y fantaseando sobre la experimentaci&oacute;n de acontecimientos imaginarios. Normalmente no llegan a la acci&oacute;n cuando se les plantea la posibilidad de vivenciar un hecho imaginado previamente apareciendo un sentimiento de insatisfacci&oacute;n posterior que induce un nuevo deseo de repetir dicha conducta.<br />Se observa en personalidades inmaduras, con rasgos de introversi&oacute;n, baja tolerancia a la frustraci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de la evasi&oacute;n como mecanismo habitual defensivo, e interfieren en el normal desarrollo de las relaciones sociales, as&iacute; como en el terreno familiar y laboral, con descuido de las responsabilidades b&aacute;sicas y disminuci&oacute;n de la concentraci&oacute;n por estar la conciencia casi siempre ocupada con sus fantas&iacute;as.<br />Suele acompa&ntilde;arse de otros tipos de adicciones comportamentales.</p><p><strong><span style="text-decoration: underline;">4. TRASTORNOS DEL CONTROL DE LOS IMPULSOS</span></strong></p><p><strong><span>1. CLEPTOMANIA</span></strong><br />Este es un caso de adicci&oacute;n comportamental ilegal y consiste en una necesidad imperiosa e irrefrenable de robar un objeto innecesario y sin gran valor econ&oacute;mico que se repite con una frecuencia variable. El hecho de ser un impulso involuntario y no existir un &aacute;nimo de lucro lo diferencia del acto infractor del delincuente t&iacute;pico. <br />En la fa fase preparatoria se acumula gran tensi&oacute;n psicol&oacute;gica secundaria a la conciencia de riesgo que supone su ejecuci&oacute;n. Sin embargo, la fase de saciedad, aunque en muchas ocasiones se acompa&ntilde;a de autorreproches y sentimientos de culpabilidad, en inicio resulta placentera por lo que implica superar el riesgo y la ley. <br />Se trata de una conducta m&aacute;s frecuente en mujeres, con un inicio en la adolescencia. La personalidad de estos individuos est&aacute; claramente alterada, y se ha descrito, adem&aacute;s, una mayor frecuencia de traumas ps&iacute;quicos en la infancia. Los factores hormonales tambi&eacute;n influyen, siendo el embarazo y el per&iacute;odo perimenstrual los que conllevan un mayor riesgo. Suele asociarse a otro tipo de adicciones o trastornos del control de los impulsos, como bulimia, juego patol&oacute;gico o compra compulsiva; sin embargo es rara la adicci&oacute;n a sustancias psicotropas.</p><p><strong><span>2. PIROMANIA</span></strong><br />A partir de la sensaci&oacute;n universal agradable de fascinaci&oacute;n o atracci&oacute;n por el fuego se desarrolla de descontrol repetitivo del impulso de provocarlo. La personalidad de los sujetos que manifiestan esta conducta es claramente patol&oacute;gica y la finalidad &uacute;ltima es la de experimentar placer, bienestar o liberaci&oacute;n de tensi&oacute;n, por lo que suelen presenciar las consecuencias devastadoras del fen&oacute;meno. <br />La piroman&iacute;a es una conducta poco frecuente, de evoluci&oacute;n epis&oacute;dica, y puede ser primaria o secundaria a otros trastornos psiqui&aacute;tricos de base, fundamentalmente la esquizofrenia y la deficiencia mental. El deterioro sociofamiliare es grave, acompa&ntilde;ado en la mayor parte de los casos de consecuencias legales.</p><p><span><strong>3. TRICOTILOMANIA</strong></span><br />En la tricotiloman&iacute;a no existe a priori un est&iacute;mulo agradable o apetecible que desencadena por abuso o descontrol una conducta adictiva, sin embargo la finalidad indirecta es la obtenci&oacute;n de una sensaci&oacute;n placentera con bienestar, gratificaci&oacute;n o liberaci&oacute;n de tensi&oacute;n. Consiste en el arrancamiento recurrente e irresistible del cabello, vello corporal, cejas o pesta&ntilde;as que ocasiona la desaparici&oacute;n de los fol&iacute;culos pilosos. <br />En la infancia se ven afectados ambos sexos por igual, sin embargo, en la edad adulta son las mujeres las que presentan un mayor riesgo de padecerla. </p><p><strong><span>4. JUEGO PATOLOGICO</span></strong><br />El juego ha formado parte de forma constante en la conducta humana como un impulso atractivo y agradable. Sin embargo, cuando se produce una alteraci&oacute;n en el deseo de jugar de tal forma que pasa a convertirse en irrefrenable e irresistible de forma reiterativa, se convierte en una adicci&oacute;n comportamental. <br />Existen muchos tipos de juegos adictivos (cartas, ruleta, carreras de caballos, m&aacute;quinas tragaperras...) y todos tienen en com&uacute;n el riesgo de ganar o perder dinero, aunque el impulso adictivo no est&aacute; relacionado con el aspecto econ&oacute;mico sino con la obtenci&oacute;n de un estado de euforia y excitaci&oacute;n. Generalmente se va necesitando un incremento en la cantidad de tiempo invertido o en la cuant&iacute;a apostada para obtener el grado de activaci&oacute;n deseado. Durante la fase de ejecuci&oacute;n el campo de la conciencia se estrecha para producir un aumento de la concentraci&oacute;n. Cuando el individuo se resiste o intenta parar el deseo de jugar, manifiestan todo un cortejo sintom&aacute;tico de abstinencia como irritabilidad, ansiedad, inquietud y malestar que cede al reiniciar una nueva sesi&oacute;n. El deterioro personal, sociofamiliar, laboral y econ&oacute;mico puede llegar a ser muy grave; incluso se pueden llegar a cometer actos delictivos secundarios (robo, falsificaci&oacute;n, etc.).<br />Es m&aacute;s frecuente en varones y se consideran factores de riesgo la existencia de una personalidad previa adictiva (es frecuente que se asocien otro tipo de adicciones comportamentales) tendencia a la competitividad, hiperactividad y sentimientos de vac&iacute;o y aburrimiento que favorecen la b&uacute;squeda de emoci&oacute;n.</p><p><span><strong>5. ONICOFAGIA</strong></span><br />La adicci&oacute;n a morderse las u&ntilde;as es una conducta frecuente en la infancia y en la adolescencia que suele remitir cuando se alcanza la edad adulta. Sin embargo, en algunos casos se mantiene durante toda la vida. <br />Consiste en la imposibilidad de controlar el impulso de morderlas o chupetearlas a pesar de que se originen lesiones en la zona periungueal, a menudo dolorosas, y una imagen poco est&eacute;tica de los dedos. La finalidad de la conducta no es placentera de forma directa, sin embargo secundariamente s&iacute; se obtiene gratificaci&oacute;n, bienestar o liberaci&oacute;n de tensi&oacute;n. <br />Las personalidades ansiosas e hiperactivas disponen de m&aacute;s riesgo para desarrollar y mantener este tipo de conducta, que por otra parte, suele producir menor deterioro que el resto de adicciones en la vida del individuo.</p><p><strong><span style="text-decoration: underline;">5. OTRAS CONDUCTAS</span></strong></p><p><strong><span>1. MENTIR (SEUDOLOGIA FANTASTICA)</span></strong><br />Consiste en el impulso incontrolado de relatar historias fantaseadas que el sujeto acaba crey&eacute;ndose. El objetivo de esta necesidad patol&oacute;gica consiste en la obtenci&oacute;n de compasi&oacute;n, reconocimiento y sobreprotecci&oacute;n por parte de los dem&aacute;s, sin que el mentir per s&eacute; constituya un est&iacute;mulo placentero primario.<br />L&oacute;gicamente este fen&oacute;meno se va a observar en personalidades patol&oacute;gicas, y afecta m&aacute;s al sexo femenino. La interferencia sociofamiliar puede llegar a ser grave.</p><p><strong><span>2. ASUMIR PAPEL DE ENFERMO</span></strong><br />En el caso de una persona normal no existe un deseo previo apetecible o agradable de enfermar, sin embargo en determinadas personalidades patol&oacute;gicas el hecho de "estar enfermo" supone una serie de beneficios o compensaciones secundarias psicol&oacute;gicas (no incentivos externos) que provocan la producci&oacute;n involuntaria de determinados s&iacute;ntomas. El individuo, en esta ocasi&oacute;n, no puede controlar el impulso de inventarse o autoinfligirse s&iacute;ntomas concretos o bien exagerar un trastorno f&iacute;sico preexistente. <br />Se trata de una patolog&iacute;a tipificada en psiquiatr&iacute;a como Trastornos Facticios, aunque se suele denominar como S&iacute;ndrome de Munchhausen. Es m&aacute;s frecuente en varones y el deterioro social, familiar y laboral es grav&iacute;simo, sin contar con el riesgo que suponen la aplicaci&oacute;n de m&uacute;ltiples t&eacute;cnicas invasivas o medidas diagn&oacute;sticas antes de su detecci&oacute;n.</p><p><strong><span>3. VIAJAR</span></strong><br />El turismo se ha convertido en una atractiva costumbre de la sociedad actual accesible a la mayor parte de los individuos. Sin embargo, la necesidad imperiosa de viajar o, m&aacute;s concretamente, peregrinar, se ha descrito como S&iacute;ndrome de Stendhal en honor a las descripciones de dicho escritor sobre las reacciones ps&iacute;quicas experimentadas durante los viajes a ciudades cargadas de arte y vivencias art&iacute;sticas.<br />Se trata de individuos con una fragilidad interior que ante un lugar nuevo muestran una emocionalidad no regulable. Ante un viaje en el que todo esta previsto y calculado, prevalece la posibilidad de aventura y riesgo a veces en forma de desequilibrio ps&iacute;quico, mezcl&aacute;ndose sensaciones de exaltaci&oacute;n placentera (aumento del sentimiento de potencia y riqueza) y de sufrimiento. Se centran en el aspecto espiritual o religioso del viaje de tal forma que pasan a trav&eacute;s de los distintos lugares "sin verlos". No se sienten atra&iacute;dos por la belleza del paisaje, los monumentos o los individuos, sino por el significado religioso y las ventajas espirituales que puedan ofrecerle. <br />La atracci&oacute;n que notan ante la posibilidad de un nuevo viaje o "peregrinaci&oacute;n" se hace cada vez m&aacute;s semejante a una verdadera excitaci&oacute;n sexual, y ante la imposibilidad de culminar el impulso adictivo padecen un verdadero s&iacute;ndrome de abstinencia con ansiedad, nostalgia, tristeza e irritabilidad.<br />La interferencia sociofamiliar puede llegar a ser grave, por eso quiz&aacute; sea frecuente la prevalencia de la solter&iacute;a. Otro terreno f&aacute;cilmente deteriorable es el laboral.</p></blockquote></blockquote><div align="left"><p><strong>4. &iquest;QUE SE PUEDE HACER PARA RESOLVER ESTAS ADICCIONES?</strong></p><p>Las posibilidades de tratamiento y prevenci&oacute;n son diversas, pero todas ellas pasan por una correcta identificaci&oacute;n del problema, una consideraci&oacute;n correcta del mismo (es una enfermedad y no un vicio) y la remisi&oacute;n de los casos a los dispositivos especializados en su manejo y tratamiento.</p></div><div align="right"><p align="left">Los m&eacute;todos empleables deben ser siempre plurales, incluyendo:</p><p align="left">- medidas psicol&oacute;gicas<br />- medidas farmacol&oacute;gicas<br />- cambios o adaptaciones sociales</p></div><blockquote><div align="left"><p><br /><span style="text-decoration: underline;"><strong>1. T&Eacute;CNICAS DE INTERVENCI&Oacute;N PSICOL&Oacute;GICAS</strong></span></p><p>Las terapias empleadas en el tratamiento de las adicciones comportamentales se basan en la utilizaci&oacute;n conjunta de diversas t&eacute;cnicas, progresando en los siguientes pasos y objetivos:</p><p>1. Informaci&oacute;n sobre la conducta an&oacute;mala.<br />2. Registro de la conducta. <br />3. Toma de conciencia de los pensamientos distorsionados y percepciones err&oacute;neas de la misma. <br />4. Entrenamiento en t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas y en soluci&oacute;n de problemas.<br />5. Exposici&oacute;n a la situaci&oacute;n de riesgo y prevenci&oacute;n de que se ejecute dicha conducta<br />6. Entrenamiento en prevenci&oacute;n de reca&iacute;das.</p><p><strong>Las t&eacute;cnicas m&aacute;s utilizadas son:</strong></p><p><strong><em>T&eacute;cnicas operantes</em></strong>: Tratan de controlar la realizaci&oacute;n de las conductas a trav&eacute;s del control de las consecuencias de estas. Las primeras que se utilizaron son las t&eacute;cnicas aversivas que asocian una conducta a una estimulaci&oacute;n negativa (por ejemplo un castigo f&iacute;sico una prohibici&oacute;n si se realiza la conducta an&oacute;mala).</p><p><em><strong>Exposici&oacute;n en vivo con prevenci&oacute;n de respuesta: </strong></em>Se trata de llevar al sujeto hasta la situaci&oacute;n donde se produce la conducta (las "tragaperras" para la ludopat&iacute;a, "haber comido" para la bulimia, etc.) pero impidi&eacute;ndole que se produzca la conducta adictiva, con el objetivo de que ir reduciendo la ansiedad frente a estos est&iacute;mulos y mejorando su control. </p><p><em><strong>Terapia cognitiva: </strong></em>Se centra en la detecci&oacute;n de los pensamientos o creencias inadecuados, bien sean estas generales o acerca de su adicci&oacute;n para conseguir su cambio.</p><p>Las t&eacute;cnicas m&aacute;s empleadas son la Terapia Racional Emotiva de Ellis o la Terapia Cognitiva de Beck.</p><p><strong><em>Entrenamiento en habilidades sociales:</em></strong> Programas estandarizados para el desarrollo de habilidades sociales adecuadas.</p><p><strong><em>Entrenamiento en soluci&oacute;n de problemas:</em></strong> De forma gen&eacute;rica o aplicado a los distintos aspectos de la vida: relaciones personales, laborales, de pareja, etc.; aporta al sujeto mayor capacidad para resolver problemas y tomar decisiones y as&iacute; mejorar su autoconcepto, autoconfianza y autoestima facilitando un funcionamiento m&aacute;s adaptado.</p><p><strong>La prevenci&oacute;n de reca&iacute;das se centra en:</strong></p><p>1) Identificar las situaciones de alto riesgo de y preveer la conducta a seguir.<br />2) Preveer la reca&iacute;da como parte del proceso de curaci&oacute;n, <br />3) Reconceptualizar la reca&iacute;da de forma que no lleve a la desesperanza y se analice como un hecho del cual aprender y fomentar la capacidad de control y aprovechar las estrategias adquiridas.</p><p>Por &uacute;ltimo existen una serie de t&eacute;cnicas que est&aacute;n destinadas a mejorar el autocontrol, que constan de cinco fases:</p><p>1) Autoobservaci&oacute;n.<br />2) Establecimiento de objetivos sobre la conducta conflictiva.<br />3) Entrenamiento en t&eacute;cnicas concretas y criterios de ejecuci&oacute;n.<br />4) Aplicaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas en contexto real.<br />5) Revisi&oacute;n de las aplicaciones con el terapeuta.</p><p><strong><span style="text-decoration: underline;">2. TRATAMIENTOS FARMACOLOGICOS </span></strong></p><p>Los tratamientos farmacol&oacute;gicos est&aacute;n apoyados por evidencias obtenidas a partir de estudios de la funci&oacute;n cerebral de ciertos neurotransmisores (serotonina, endorfinas dopamina) y por evidencias emp&iacute;ricas de la utilidad de ciertos f&aacute;rmacos. Dentro de la amplia variedad de estudios y m&eacute;todos destacan los resultados obtenidos con dos grupos de f&aacute;rmacos: <br /><br />- Los ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptaci&oacute;n de Serotonina): <br />Fluoxetina, Fluvoxamina, Citalopram, Sertralina y Paroxetina. - Los antagonistas opi&aacute;ceos: Naltrexona. Su uso debe ser controlado siempre por psiquiatras, y debe realizarse junto a medidas de tipo psicol&oacute;gico e intervenciones sobre el medio familiar y social.</p></div></blockquote>]]></description>            <pubDate>Tue, 03 Feb 2009 12:49:19 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>PARO Y SALUD MENTAL</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2009/01/00070-paro-y-salud-mental.html</link>            <description><![CDATA[<p><span class="fecha2">21 de enero de 2009.-&nbsp;</span>Era previsible y ya es inevitable. Hay que hablar de la relaci&oacute;n entre el paro y la salud mental. Aunque parezca simple, el tema es complejo y espinoso. Hay muchas cuestiones implicadas. La primera es si realmente el paro afecta a la salud mental. Otra es si al intervenir desde la salud mental no se corre el riesgo de psiquiatrizar un problema de la vida cotidiana, y si al calificar a esas personas como enfermas no estaremos justificando a las administraciones o la sociedad para que no lo resuelvan como es debido.</p><p>Con respecto a la primera cuesti&oacute;n, las cosas no est&aacute;n tan claras como pudiera parecer. <strong>Lo sencillo es achacar al paro una alta potencialidad morbosa</strong> y deducir de ello que aumentar&aacute;n las consultas psiqui&aacute;tricas, las depresiones, los suicidios, etc. Un conocido psiquiatra espa&ntilde;ol ha sugerido recientemente que "el paro aumenta el n&uacute;mero de muertes prematuras y de suicidios", pero los datos que apoyan esta afirmaci&oacute;n son americanos y de 1980.</p><p>Por esa &eacute;poca, cuando las tasas de paro en Espa&ntilde;a eran muy similares a las actuales (tres millones de parados, 20% de la poblaci&oacute;n activa) nos ocupamos de ello (mediante un estudio que se public&oacute; en Actas de las I Jornadas de Trabajo Social y Salud) y al comparar parados con empleados vimos que entre aquellos abundaban las personas j&oacute;venes, varones, con esquizofrenias y trastornos por sustancias, pero hab&iacute;a menos depresiones y otras enfermedades afectivas y no detectamos m&aacute;s intentos de suicidio.</p><p>Otro <a href="http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=248756" target="_blank">estudio espa&ntilde;ol</a> de aquella &eacute;poca (1995) evidenci&oacute; que <strong>el riesgo de malestar ps&iacute;quico era superior en los parados (42%)</strong> que en los empleados (11%), que mostraban m&aacute;s s&iacute;ntomas de ansiedad, disfunci&oacute;n social y depresi&oacute;n.</p><p>En 2007, otro estudio de la Agencia de Salud P&uacute;blica de Barcelona encuentra que el paro afecta m&aacute;s a los hombres, pero no a las mujeres, que incluso tienen peor salud mental las que tienen trabajo.</p><p>Pero lo que est&aacute; claro es que <strong>no disponemos de estudios amplios, rigurosos y prolongados</strong> que permitan saber c&oacute;mo afecta el paro a la salud mental, y menos que lo analicen en funci&oacute;n de variables cr&iacute;ticas, como la edad, el sexo, el nivel formativo, el estado civil, el nivel socio-econ&oacute;mico, etc&eacute;tera. Y a&uacute;n menos podemos decir acerca de la pertinencia de las intervenciones psiqui&aacute;tricas, y si a medio o largo plazo ser&aacute;n beneficiosas o perjudiciales.</p><p>Es evidente que si una persona se queda en paro y presenta ansiedad intensa, insomnio, baja autoestima, deterioro de la actividad y las relaciones, cogniciones pesimistas o ideas autodestructivas, hay que intervenir. Esa persona est&aacute; enferma, pero, cuidado, <strong>el paro no es la enfermedad</strong>, ni todas las personas que se queden en paro enfermar&aacute;n de esa manera.</p><p>Hay muchas variables personales y sociales que hay que tener en cuenta. Si no somos cuidadosos en esto podemos acabar esta crisis con tres o cuatro millones de parados y otros tantos enfermos acudiendo a la sanidad p&uacute;blica en busca de soluciones que, desgraciadamente, no encontrar&aacute;n, y todos m&aacute;s estresados y empobrecidos. Ya lo dije, es un tema espinoso y complejo. &iquest;Usted que opina? </p><hr /><strong>Jes&uacute;s J. de la G&aacute;ndara</strong> es psiquiatra y jefe del Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Complejo Asistencial de Burgos.]]></description>            <pubDate>Wed, 21 Jan 2009 10:21:49 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>&amp;quot;Stalking Behaviors&amp;quot;</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2009/01/00069-quot-stalking-behaviors-quot.html</link>            <description><![CDATA[<strong><span style="font-size: x-small; color: #000080;">&acute;Stalking&acute; is a set of many <em>behaviors </em>(e.g., telephone harassment, sending unwanted gifts, pursuing, or surveillance).&nbsp; The focus on stalking as a set of behaviors helps to demystify the phenomenon which offers a degree of understanding and control for the observer.<br /><br /><p><strong><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Verdana;">Another aspect of stalking behaviors that needs to be explained is that such behaviors can be produced by individuals with very different backgrounds, motivations, and psychological disorders.&nbsp; In other words, a stalker who harbors delusions that the victim is in love with him performs behaviors that are often similar to an ex-partner who seeks revenge for being rejected.<br /><br /><p><span style="font-size: medium;"><strong><span style="color: #800000;"><big>Types of Stalkers:<br /></big></span></strong><br /></span><strong><a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#Zona">Zona and colleagues (1993)</a> have delineated three types of stalkers which are as follows:</strong><br /><br /><big><strong><span style="color: #800000;"><a name="Simple Obsessional"><span style="font-size: medium;">Simple Obsessional</span></a><span style="font-size: medium;">:<br /></span></span></strong></big><br /><strong>A prior relationship exists between the victim and the stalker which includes the following:<br />Acquaintance, neighbor, customer, professional relationship, dating, and lover<br />The stalking behavior begins after either:<br />The relationship has gone &ldquo;sour&rdquo;, or<br />The offending individual perceives some mistreatment<br />The stalker begins a campaign either to rectify the schism, or to seek some type of retribution</strong></p><p><br /><strong><big><span style="color: #800000;"><a name="Erotomania"><span style="font-size: medium;">Erotomania</span></a><span style="font-size: medium;">:</span></span><span style="font-size: medium;"> <br /><br /></span></big>Based on the Diagnostic Statistical Manual, 4th ed. (<a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#American Psychiatric Association">DSM-IV, 4th ed.</a>)<br />The central theme of the delusion is that another person is in love with the individual<br />The delusion often concerns idealized romantic love and spiritual union rather than sexual attraction &mdash; &ldquo;a perfect match&rdquo;<br />The object of affection is usually of a higher status and can be a complete stranger<br />Efforts to contact the victim are common, but the stalker may keep the delusion a secret<br />Males, seen most often in forensic samples, come into contact with the law during misguided pursuits to &ldquo;rescue&rdquo; the individual from some imagined danger. Females are seen most often in clinical samples </strong></p><p><br /><big><strong><span style="color: #800000;"><a name="Love Obsessional"><span style="font-size: medium;">Love Obsessional</span></a><span style="font-size: medium;">:<br /></span></span></strong></big><br /><strong>Similar to the erotomanic individuals:<br />The victim is almost always known through the media.<br />The delusion that the victim loves them may also be held<br />The erotomanic delusion is but one of several delusions and psychiatric symptoms &mdash; this individual has a primary psychiatric diagnosis<br />These individuals may be obsessed in their love, without having the belief that the target is in love with them<br />A campaign is begun to make his/her existence known to the victim<br /><br />A more recent categorization has been developed by Mullen and colleagues (<a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#Mullen">Mullen, Pathe, Purcell, and Stuart, 1999</a>).</strong><p><strong><a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#Mullen">Mullen et al. (1999)</a> delineated five categories of stalkers based on motivations and context:&nbsp; rejected, intimacy seekers, incompetent, resentful, and predatory.</strong></p><p>&nbsp;</p><p><span style="color: #800000;"><span style="text-decoration: underline;"><big><em><strong><span style="font-size: medium;">The </span><a name="Rejected"><span style="font-size: medium;">Rejected</span></a><span style="font-size: medium;">:</span></strong></em></big></span> &nbsp;</span>&nbsp;</p><p><strong>* As a result of a relationship dissolution (i.e. estrangement, disruptions, break-ups) from an ex-partner (but inclusive of a parent, friend, or work associate) this type of stalker can be observed desiring a mixture of reconciliation and revenge.</strong></p><p><strong>* This individual often experiences feelings of loss, frustration, anger, jealousy, malevolence, and depression.</strong></p><p><strong>* The <a name="Simple Obsessional 1">Simple Obsessional</a> subtype given above closely approximates this type of stalker.</strong></p><p>&nbsp;</p><p><strong><span style="color: #800000;"><big><span style="text-decoration: underline;"><em><span style="font-size: medium;">The </span><a name="Intimacy"><span style="font-size: medium;">Intimacy</span></a><span style="font-size: medium;"> Seeker:</span></em></span></big>&nbsp;</span> </strong></p><p><strong>* These stalkers pursue an intimate relationship with an individual perceived as their true love, but their attentions are not wanted by the object of their affection. </strong></p><p><strong>* The type of stalkers who fall into this category often have a delusional disorder (i.e. erotomania). Those who represent "intimacy seekers" may suffer from other disorders (i.e. schizophrenia, mania) or hold morbid infatuations.</strong></p><p><strong>* <a name="erotomania 1">Erotomania</a> and Love Obsessional best represent this category.</strong></p><p>&nbsp;</p><p><strong><span style="color: #800000;"><span style="text-decoration: underline;"><em><big><span style="font-size: medium;">The </span><a name="Incompetent"><span style="font-size: medium;">Incompetent</span></a><span style="font-size: medium;">:</span></big></em></span>&nbsp;&nbsp;</span> </strong></p><p><strong>* These intellectually limited and socially incompetent individuals desire intimacy, but the object of their affection does not reciprocate these feelings.</strong></p><p><strong>* They often lack sufficient skills in courting rituals.</strong></p><p><strong>* They may also display a sense of entitlement: believing they deserve a partner, but lack the ability or desire to engage in subdued, preliminary interpersonal relations.</strong></p><p><strong>* Another aspect of these stalkers is that they may have had previous stalking victims.</strong></p><p><strong>* Unlike the intimacy seekers, those in the incompetent category do not view the victim as having unique qualities; they are not infatuated with the victim -- only attracted, and do not assert that the affection is mutual.</strong></p><p>&nbsp;</p><p><strong><span style="color: #800000;"><span style="text-decoration: underline;"><em><big><span style="font-size: medium;">The </span><a name="Resentful"><span style="font-size: medium;">Resentful</span></a><span style="font-size: medium;">:</span></big> </em></span>&nbsp;&nbsp;</span></strong></p><p><strong>* The goal of this stalker is to frighten and distress the victim.</strong></p><p><strong>* These stalkers may also experience feelings of injustice and desire revenge.</strong></p><p>&nbsp;</p><p><strong><span style="text-decoration: underline;"><em><big><span style="color: #800000;"><span style="font-size: medium;">The </span><a name="Predatory"><span style="font-size: medium;">Predatory</span></a><span style="font-size: medium;">:</span></span></big></em></span> </strong></p><p><strong>* The power and control that comes from stalking a victim gives these stalkers a great deal of enjoyment.</strong></p><p><strong>* The stalker often strives to learn more about the victim.</strong></p><p><strong>* The stalker may even mentally rehearse a plan to attack the victim.</strong></p><p><strong>* Most of these stalkers are diagnosed <a name="paraphilias">paraphilias</a> and, compared to the previous four categories, they were more likely to have histories of <a name="sexual offense">sexual offense</a> convictions.</strong></p><p><big><strong><span style="font-size: medium;">Other definitions are as follows:</span></strong></big></p><p><span style="text-decoration: underline;"><em><big><strong><span style="color: #800000;"><a name="False Vic Syn"><span style="font-size: medium;">False</span></a><span style="font-size: medium;"> Victimization Syndrome:</span></span></strong></big></em></span></p><p><strong>This occurs when an individual attempts to convince others that he or she is being stalked through the invention of claims made to re-establish a failing relationship and/or gain attention (<a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#Zona, M. A., Palarea">Zona, Palarea, and Lane, 1998</a>).</strong></p><p><strong>Individuals who exhibit these characteristics may also fit the criteria for histrionic personality disorder (<a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#American Psychiatric Association">DSM-IV, 1994</a>): demanding to be the center of attention, shallow expression of emotions which shift rapidly, and speaks in a manner that is overly impressionistic and lacking in detail.</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * This is not to be confused with situations where a stalker claims to be a victim of stalking.&nbsp; Oddly, sometimes a stalker will feel victimized by the person he or she is stalking.&nbsp; This is referred to as projective identification.&nbsp; In other words, the stalker's rage at being rejected (and other unconsciously disowned stalking-related attributes) is "projected" or "put" <em>into</em> the true victim, so that the true victim is now perceived by the stalker to have this rage (attributes/behaviors) and directing it back, hence stalking the stalker.</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * A notable problem with the False Victimization Syndrome (FVS) is that it wastes valuable resources.&nbsp; More importantly, FVS is rare and the few cases that do occur should not undermine the reporting and investigation of legitimate stalking cases.</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * A conceptual model that categorizes false allegations was developed by <a href="http://blogs.miarroba.com/references.htm#Mohandie">Mohandie, Hatcher, and Raymond (1998)</a>.&nbsp; Three types of false victimization syndromes are delineated.</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1. a. Hysterical paralysis:&nbsp; An example of this would be converting a psychological distress into physiological problems.&nbsp; There are often secondary gains to having a paralyzed limb, such as not having to participate in a stressful or frightening event.</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; b. Munchausen:&nbsp; An individual intentionally creates or feigns physical or psychological symptoms in order to assume the sick role.</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; c. Munchausen by proxy: The intentionally produced or feigned physical or psychological symptoms in another person, such as a child, under one's care and indirectly assuming the sick role.</strong></p><p>&nbsp;&nbsp; <strong>2. Known perpetrator:&nbsp; </strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a. Single event</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; b. Multiple event (stalking):&nbsp; </strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; 3. Unknown perpetrator:&nbsp; </strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a. Single event:&nbsp; </strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; b. Multiple event (stalking)</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; The last two categories are similar, save the obvious difference that one involves claiming to have known the perpetrator and the other involves stating that the perpetrator is unknown.&nbsp; Also, these last two types entail more complex motivations and sophistication of procedures by the false victim than the other types (1a, 1b, and 1c).</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; The characteristics that classify FVS type 2 and 3 similarly are </strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * multiple situations over time when the victim has been alone with no witnesses and is approached by the suspect;</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * major incidents begin as noncriminal contact, but then advance quickly to criminal contact;</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * the victim reports these criminal contacts based on what has been learned from the media or someone known to the false victim who has reported these occurrences;</strong></p><p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * and claiming to have received injuries, letters, phone calls, threats, followed, or chased.</strong></p><strong><p>Given the fact that authorities will be assessing the veracity of stalking victims' claims, having a written documentation of events, saved evidence, and available witnesses makes gaining support and assistance less problematic.<br /><br />... for more knowledge : <a href="http://www.stalkingbehavior.com/">http://www.stalkingbehavior.com/</a><br /></p></strong></p></span></strong></p></span></strong>]]></description>            <pubDate>Fri, 16 Jan 2009 11:07:19 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Identifican las bases neurales de la conformidad social</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2009/01/00068-identifican-las-bases-neurales-de-la-conformidad-social.html</link>            <description><![CDATA[<div class="text"><div class="pbox"><div class="AR"><div class="photo"><div class="photo-caption"></div></div></div></div><div class="byline"><div class="author"><div class="name" id="story-autor">EP | MADRID <br /></div><div class="description" id="story-localidad"></div></div></div><div class="date"><span class="date-act"><br />Actualizado </span>Jueves, 15-01-09 a las 11:41</div><div class="date"></div><div class="separadatebyline"></div><div class="p">Investigadores del <a class="a" href="http://www.ru.nl/neuroimaging/general/introduction/">Centro F. C. Donders de Neuroimagen Cognitiva</a> en los Pa&iacute;ses Bajos han identificado la actividad cerebral que subyace a la conformidad social. El estudio, que se publica en la revista '<a class="a" href="http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&amp;_udi=B6WSS-4VCGY7D-G&amp;_user=10&amp;_rdoc=1&amp;_fmt=&amp;_orig=search&amp;_sort=d&amp;view=c&amp;_acct=C000050221&amp;_version=1&amp;_urlVersion=0&amp;_userid=10&amp;md5=a7964e515e67a662437815e070c6e610">Neuron</a>', proporciona una explicaci&oacute;n a la tendencia humana a guiarse por la conducta de los otros. </div><div class="p">Muchos estudios han demostrado el profundo efecto de la opini&oacute;n del grupo sobre los juicios individuales y no hay duda de que las personas examinan la conducta y los juicios de los otros en busca de informaci&oacute;n sobre lo que se considera una conducta aceptable y esperada. </div><div class="p">Seg&uacute;n explica Vasily Klucharev, director del estudio, "a menudo cambiamos nuestras decisiones y juicios para seguir la conducta normativa del grupo. Sin embargo, se desconocen los mecanismos neuronales de conformidad social". </div><div class="p">El grupo de Klucharev se plante&oacute; la hip&oacute;tesis de que la conformidad social podr&iacute;a estar basada en el aprendizaje por refuerzo y que un conflicto con la opini&oacute;n del grupo podr&iacute;a desencadenar una se&ntilde;al de "error de predicci&oacute;n". Un error de predicci&oacute;n es una diferencia entre los resultados esperados y los obtenidos e indicar&iacute;a la necesidad de un ajuste de conducta. </div><div class="p">Los investigadores utilizaron im&aacute;genes de resonancia magn&eacute;tica funcional para examinar la actividad cerebral en sujetos cuyos juicios iniciales de atractivo facial estaban abiertos a la influencia de un grupo de opini&oacute;n. En concreto, examinaron la <span class="span" id="kby" style="font-weight: bold;">zona cingulada rostral (ZCR)</span> y el n&uacute;cleo acumbens (NA). Se cree que la ZCR participa en el control de la conducta y que el NA anticipa y procesa las recompensas y el aprendizaje social.<div class="separa"></div><div class="link-dld" id="lead-apoyos"><div class="related-link">No hay duda de que las personas examinan la conducta y los juicios de los otros en busca de informaci&oacute;n sobre lo que se considera una conducta aceptable y esperada</div></div></div><div class="p"><span class="span ladillo"><strong class="strong">Conflictos desencadenantes</strong></span>Los cient&iacute;ficos descubrieron que un conflicto con el grupo de opini&oacute;n desencadenaba un ajuste de conformidad a largo plazo en las medidas individuales y que el conflicto con el grupo suscitaba una respuesta neuronal en la ZCR y el NA similar a la se&ntilde;al de error de predicci&oacute;n. Adem&aacute;s, la magnitud de la se&ntilde;al asociada al conflicto individual en el NA correlacionaba con diferencias en la conducta de conformidad en todos los sujetos. </div><div class="p">Seg&uacute;n se&ntilde;ala Klucharev, "el presente estudio explica por qu&eacute; a menudo autom&aacute;ticamente ajustamos nuestra opini&oacute;n en la l&iacute;nea de la opini&oacute;n mayoritaria. Nuestros resultados tambi&eacute;n muestran que la conformidad social est&aacute; basada en mecanismos que obedecen con un aprendizaje de refuerzo y que est&aacute;n reforzados por la actividad de control de error neuronal que avisa de lo que es probablemente el error social m&aacute;s importante: ser demasiado diferente a los dem&aacute;s". </div></div>]]></description>            <pubDate>Thu, 15 Jan 2009 12:14:14 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Ante el peligro, el cerebro prioriza el estímulo emocional</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2009/01/00067-ante-el-peligro-el-cerebro-prioriza-el-estimulo-emocional.html</link>            <description><![CDATA[<div class="byline"><div class="author"><div class="name" id="story-autor">EFE | BARCELONA </div><div class="description" id="story-localidad"></div></div></div><div class="date"><span class="date-act">Actualizado </span>Mi&eacute;rcoles, 14-01-09 a las 13:00</div><div class="date"></div><div class="separadatebyline"></div><div class="p">El cerebro humano procesa de manera m&aacute;s r&aacute;pida y eficaz los est&iacute;mulos emocionales en situaciones de peligro porque &eacute;stas activan informaci&oacute;n b&aacute;sica para la supervivencia, seg&uacute;n una investigaci&oacute;n dirigida por el profesor Carles Escera, de la Facultad de Psicolog&iacute;a de la <a class="a" href="http://www.ub.edu/homeub/welcome.html">Universidad de Barcelona (UB)</a>. </div><div class="p">Los resultados de la investigaci&oacute;n aparecen publicados en un art&iacute;culo en la revista "<a class="a" href="http://cercor.oxfordjournals.org/">Cerebral Cortex</a>", firmado por la profesora de esta misma facultad Judith Dom&iacute;nguez-Borras, junto a otros expertos de la <a class="a" href="http://www.uni-bremen.de/">Universidad de Bremen</a> (Alemania), seg&uacute;n ha informado la UB. </div><div class="p">El estudio describe c&oacute;mo procesa el cerebro los efectos de la emoci&oacute;n sobre la atenci&oacute;n cognitiva y concluye que los est&iacute;mulos emocionales son los captados con m&aacute;s rapidez y eficacia, frente a los no emocionales, como puede ser un efecto visual. </div><div class="p">"Los est&iacute;mulos emocionales tienen una prioridad absoluta, tanto de signo positivo como negativo, porque ponen en juego informaci&oacute;n b&aacute;sica para la supervivencia", ha asegurado Carles Escera, que ha subrayado, a continuaci&oacute;n, que este hecho hace que, en situaciones de peligro, la atenci&oacute;n humana se centre siempre prioritariamente en los est&iacute;mulos con carga emocional. Escera, director del <a class="a" href="http://www.pcb.ub.es/homePCB/live/es/p1621.asp">Grupo de Investigaci&oacute;n Consolidado de Neurociencia Cognitiva de la UB</a>, ha desarrollado el estudio contando con un grupo de 17 mujeres de entre 19 y 30 a&ntilde;os. </div><div class="p"><span class="span ladillo"><strong class="strong">La investigaci&oacute;n</strong></span>A trav&eacute;s de t&eacute;cnicas de resonancia magn&eacute;tica, la investigaci&oacute;n estudia las respuestas de sus cerebros ante est&iacute;mulos visuales y auditivos. Los est&iacute;mulos visuales corresponden a fotograf&iacute;as -caras con expresiones neutras, de amenaza o de miedo-, y que son precedidas por un sonido, que es mon&oacute;tono en el 90% de los casos. La introducci&oacute;n de un sonido totalmente inesperado y diferente al habitual en este contexto altera significativamente la respuesta de la atenci&oacute;n, que se centra m&aacute;s en el est&iacute;mulo sensorial que en el visual. </div><div class="p">Seg&uacute;n el art&iacute;culo, cuando un sonido no encaja en la regularidad ac&uacute;stica se activan en el cerebro unas neuronas localizadas en el c&oacute;rtex supratemporal, prefrontal y parietal, y en la uni&oacute;n tempoparietal. Otra de las conclusiones fundamentales del estudio es que la activaci&oacute;n de las &aacute;reas del cerebro que procesan el est&iacute;mulo inesperado se amplifica especialmente si el contexto emocional es negativo.</div>]]></description>            <pubDate>Wed, 14 Jan 2009 13:27:59 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>'Too much love will kill you'</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2008/12/00066-too-much-love-will-kill-you.html</link>            <description><![CDATA[Lo dec&iacute;a Brian May en el homenaje p&oacute;stumo a Freddie Mercury en 1991 y, seg&uacute;n las &uacute;ltimas investigaciones en el campo de la psicolog&iacute;a, es m&aacute;s cierto que nunca. Un estudio de la Universidad de Houston ha demostrado que basar la autoestima o la felicidad de uno exclusivamente en su relaci&oacute;n de pareja, lo que los psic&oacute;logos denominan RCSE (Relationship-Contingent Self-Esteem), constituye eventualmente un problema emocional que puede llegar a causar depresi&oacute;n y ansiedad, con el l&oacute;gico impacto colateral en la relaci&oacute;n de pareja, que puede llegar a romperse por este motivo. <br /><div class="p"><br />No es nada nuevo que, en ocasiones, en las relaciones sentimentales uno de los dos miembros de la pareja pone mucha m&aacute;s pasi&oacute;n o sentimientos en juego que la otra. Sin embargo, otras veces, uno o ambos miembros de la relaci&oacute;n depositan demasiado peso emocional en dicho v&iacute;nculo. As&iacute;, llega un momento en el que tienden a medir su autoestima &uacute;nicamente por el resultado de esa relaci&oacute;n sentimental. Es lo que los psic&oacute;logos denominan Relationship-Contingent Self-Esteem (RCSE) o, traducido, alteraciones en el autoestima relacionadas con la pareja. <br /><br /></div><div class="p">"Los individuos con altos niveles de RCSE est&aacute;n muy comprometidos con sus relaciones, pero tambi&eacute;n corren el riesgo de quedar devastados cuango algo va mal, aunque sea un problema menor", explica el profesor de psicolog&iacute;a Chip Knee, director del grupo de investigaci&oacute;n de Relaciones Interpersonales y Motivaci&oacute;n de la Universidad de Houston. El estudio, publicado en el Journal of Personality and Social Psychology y recogido por otr/press, que el profesor de psicolog&iacute;a ha llevado a cabo demuestra, precisamente, que "una incontrolable cantidad" de ese compromiso mal entendido puede incluso llegar "a minar una relaci&oacute;n" sentimental.<br /><br /><div class="p">El RCSE, explica Knee, puede provocar depresi&oacute;n y ansiedad ante cualquier incidente menor o com&uacute;n en cualquier relaci&oacute;n entre dos personas, como la falta de comunicaci&oacute;n entre ellos, una simple disputa de enamorados o incluso la inevitable cr&iacute;tica a la personalidad o la apariencia. Esto provoca que, el individuo con este problema emocional no pueda afrontar las dificultades y se vea avocado a una espiral sin sentido. Adem&aacute;s, el RCSE puede llegar a provocar comportamientos maniacos u obsesivos para lograr un poco de amor de la otra persona. <br /></div><div class="p"><span class="span ladillo"><strong class="strong"><br />Los riesgos del RCSE</strong></span>Con todo, el RCSE sit&uacute;a al individuo ante el riesgo de sufrir serios cambios de humor despu&eacute;s de rupturas sentimentales, divorcios o simples retos normales en cualquier relaci&oacute;n conyugal. Identificar este problema durante sus primeros estadios, explica Knee, puede ayudar a prevenir esas respuestas negativas ante la adversidad o a que las parejas identifiquen si son compatibles o incompatibles. Para llevar a cabo su estudio, Knee y sus ayudantes observaron el impacto del RCSE en estudiantes universitarios a trav&eacute;s de diversas investigaciones que han reunido bajo el t&iacute;tulo 'RCSE. Subidas y bajadas de las relaciones rom&aacute;nticas'. <br /><br /><div class="p">Con la participaci&oacute;n de 198 individuos, los investigadores descubrieron es que "las personas con altos niveles de RCSE se sienten peor consigo mismos durante los momentos negativos de su relaci&oacute;n sentimental", independientemente de por qu&eacute; se hab&iacute;a producido ese suceso o qui&eacute;n ten&iacute;a la culpa. Adem&aacute;s, dice Knee, los individuos que sufren este problema son m&aacute;s propensos a reaccionar de forma m&aacute;s emocional ante cualquier situaci&oacute;n que envuelva a su pareja. En lugar de tratar de analizar y mirar con perspectiva la situaci&oacute;n para afrontarla mejor, act&uacute;an impulsiva e inmediatamente. <br /></div><div class="p"><br />"Inmediatamente se sienten conectados personalmente con cualquier situaci&oacute;n negativa en la relaci&oacute;n y sufren ansiedad, se deprimen y se vuelven m&aacute;s hostiles", explica Knee. Despu&eacute;s de este estudio atr&aacute;s quedan aquellos versos de Gustavo Adolfo B&eacute;cquer, que bien podr&iacute;a sufrir del RCSE: 'mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido... deseng&aacute;&ntilde;ate, as&iacute; no te querr&aacute;n'. </div></div></div>]]></description>            <pubDate>Fri, 05 Dec 2008 09:34:05 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>UNIVERSIDAD vs EMPRESA</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2008/11/00065-universidad-vs-empresa.html</link>            <description><![CDATA[Son dos mundos que se buscan pero no se encuentran. <br />La relaci&oacute;n entre las universidades espa&ntilde;olas y las empresas es escasa y, en la mayor&iacute;a de los casos, inconexa. Aunque ambas reconocen la importancia vital de trabajar unidas, en muchas ocasiones no lo consiguen, seg&uacute;n el estudio <em>La Universidad y la Empresa </em><em>Espa&ntilde;ola</em>, elaborado por la Fundaci&oacute;n Conocimiento y Desarrollo. <br />Un perfil demasiado academicista frente al pragmatismo empresarial y un desconocimiento de las posibilidades que ofrecen los centros universitarios son los principales puntos de fricci&oacute;n que impiden un trato m&aacute;s estrecho entre estos dos motores econ&oacute;micos del pa&iacute;s. <br /><p>"<em>Las empresas que han mantenido alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n con las universidades reconocen que &eacute;sta ha sido satisfactoria o muy satisfactoria, lo que indica que, en muchos casos, el problema de fondo es un desconocimiento por parte de las compa&ntilde;&iacute;as de los servicios que pueden ofrecerles las universidades. Porque, cuando lo mantienen, lo valora positivamente</em>", afirma Francisco Sol&eacute; Parellada, vicepresidente de la Fundaci&oacute;n y catedr&aacute;tico de la Universidad Polit&eacute;cnica de Catalu&ntilde;a.</p><br /><p>El 53% de las 400 empresas consultadas reconoce no haber mantenido lazo alguno con los centros universitarios, un dato que var&iacute;a en funci&oacute;n del tama&ntilde;o y, cuanto mayores son las compa&ntilde;&iacute;as, m&aacute;s v&iacute;nculos se establecen. A esta falta de conexi&oacute;n se suma una pobre visi&oacute;n del papel de las universidades como motor econ&oacute;mico del pa&iacute;s. El 33% cree que no ejerce este papel, el 43% considera que carecen de la organizaci&oacute;n necesaria para serlo, mientras que el 60% de las empresas reconoce que no est&aacute; comprometida con la universidad para que llegue a serlo.</p><br /><p>"<em>Estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de acercar el mundo empresarial al mundo universitario, y viceversa</em>", asegura en la presentaci&oacute;n del estudio Ana Patricia Bot&iacute;n, presidenta de la Fundaci&oacute;n y primera ejecutiva del banco espa&ntilde;ol Banesto.</p><br /><p><strong>Fuente de empleo</strong></p><br /><p>La formaci&oacute;n de los profesionales del futuro y el papel que juega la universidad como fuente de alimento de las plantillas son los aspectos m&aacute;s valorados de estos centros y su principal lazo de uni&oacute;n con las empresas. De hecho, el 83% de las empresas reconoce tener convenios de incorporaci&oacute;n de estudiantes y programas de pr&aacute;cticas con un elevado grado de satisfacci&oacute;n en el 70% de los casos. Sin embargo, las cualidades que m&aacute;s valoran las empresas de un profesional son, precisamente, las que menos consiguen inculcar las universidades a los estudiantes.</p><br /><p>As&iacute;, aunque las compa&ntilde;&iacute;as destacan los conocimientos te&oacute;ricos, la formaci&oacute;n inform&aacute;tica y en nuevas tecnolog&iacute;as, la capacidad de an&aacute;lisis y el af&aacute;n de aprender como los puntos fuertes de los universitarios; critican su escasa formaci&oacute;n pr&aacute;ctica, falta de habilidades directivas y pobreza de idiomas, aspectos que consideran los m&aacute;s importantes para formar parte de su plantilla.</p><br /><p>"<em>Las universidades aprueban con buena nota su papel formativo en conocimientos te&oacute;ricos, pero carecen de una visi&oacute;n m&aacute;s pr&aacute;ctica, que es fundamental para las empresas</em>", reconoce Mart&iacute; Parellada, coordinador del estudio y catedr&aacute;tico de la Universidad de Barcelona. "<em>La Universidad espa&ntilde;ola necesita modificar su organizaci&oacute;n, estar m&aacute;s cerca de las empresas y de sus necesidades. La toma de decisiones es muy lenta, porque entran en juego muchos agentes y muchas opiniones. Adem&aacute;s, son entes enormes, con multitud de organismos dentro que, muchas veces, no se comunican entre s&iacute; y siguen trayectorias paralelas</em>", a&ntilde;ade como cr&iacute;tica constructiva.</p><br /><p>"<em>El gobierno de las universidades, y su estructura, es muy complejo. Por lo tanto, deben eliminar las barreras que impiden desarrollar muchas estrategias</em>", corrobora Sol&eacute;. "<em>Adem&aacute;s, en la universidad p&uacute;blica hay un problema de modelo organizativo. Los profesores ganan puntos por publicar en revistas cient&iacute;ficas, pero si hacen cien trabajos para una gran compa&ntilde;&iacute;a no les sirve de nada</em>", apunta con una visi&oacute;n pr&aacute;ctica Parellada.</p><br /><p>Fomentar el esp&iacute;ritu emprendedor es, para el 97% de las empresas, la principal asignatura pendiente de las universidades. Adem&aacute;s, el 90% cree que las universidades deben favorecer la creaci&oacute;n de empresas de base tecnol&oacute;gica. Una v&iacute;a para incentivar el esp&iacute;ritu emprendedor y estrechar los objetivos de estos dos mundos es el intercambio de profesionales. De hecho, el 87% de las empresas aboga por que los profesores desarrollen un periodo de su vida profesional dentro de las compa&ntilde;&iacute;as, conociendo en profundidad los entresijos de las corporaciones. Del mismo modo, consideran muy positivo que sus profesionales tengan estancias dentro de los claustros.</p><br /><p>"<em>Aunque las empresas no creen que la universidad act&uacute;e como motor del desarrollo econ&oacute;mico, ni que disponga de la organizaci&oacute;n adecuada para ello, si participan de la idea, de una manera muy mayoritaria, de que las empresas deber&iacute;an estar m&aacute;s comprometidas con el modelo de universidad como motor de desarrollo econ&oacute;mico, y que la universidad, en este caso de manera pr&aacute;cticamente un&aacute;nime, deber&iacute;a promover las actitudes emprendedoras de los estudiantes, favorecer la creaci&oacute;n de empresas de base tecnol&oacute;gica y la movilidad de profesores y t&eacute;cnicos entre la universidad y la empresa</em>", se&ntilde;ala el estudio.</p><br /><p><strong>Desconocimiento mayoritario</strong></p><br /><p>Las compa&ntilde;&iacute;as tambi&eacute;n necesitan cambiar la visi&oacute;n que tienen de estos centros de formaci&oacute;n superior. "<em>Sorprende que muchas empresas desconocen el amplio abanico de servicios que pueden ofrecerles las universidades y, por eso, no acuden a ellas. Sin embargo, las que lo hacen, est&aacute;n muy satisfechas con el resultado</em>", destaca el profesor Sol&eacute;.</p><br /><p>Los servicios de asesoramiento, formaci&oacute;n e investigaci&oacute;n que ofrecen los centros universitarios apenas son utilizados por el 36% de las compa&ntilde;&iacute;as. Actividades m&aacute;s concretas y a la medida, como la realizaci&oacute;n de proyectos conjuntos de Investigaci&oacute;n y Desarrollo (I+D), cursos de postgrado o las conferencias apenas han sido contratados por el 27% de las compa&ntilde;&iacute;as, debido a que la mayor&iacute;a reconoce desconocer que puedan contratar estos servicios. Sin embargo, las que si los han recibido, apuntan en el 77% de los casos una gran satisfacci&oacute;n.</p><br /><p>"<em>Las universidades no han sabido transmitir su papel de investigaci&oacute;n, de consultor&iacute;a o de formaci&oacute;n espec&iacute;fica de directivos, mientras que las escuelas de negocios s&iacute; han conseguido conquistar este mercado</em>", a&ntilde;ade el profesor Sol&eacute;, que tambi&eacute;n encuentra "<em>diferencias entre los centros p&uacute;blicos y privados, que en general consiguen mejores resultados. Pero la universidad espa&ntilde;ola es la universidad p&uacute;blica, que representa a la inmensa mayor&iacute;a</em>".</p><br /><p>Una simplificaci&oacute;n de la estructura interna y de los procesos de toma de decisiones dentro de las universidades aportar&iacute;a grandes beneficios a estos centros y a las empresas, que reconocen carecer de importantes activos que pueden ofrecerles las universidades. Por ejemplo, las compa&ntilde;&iacute;as que han contratado proyectos conjuntos de I+D lo han hecho, mayoritariamente, por la falta de recursos internos que sufren para poder abordarlo en solitario y por su carencia de especialistas, un activo que, en cambio, posee la universidad.</p><br /><p>Adem&aacute;s, las compa&ntilde;&iacute;as no se gu&iacute;an por la reputaci&oacute;n de un determinado centro, sino que persiguen un buen servicio en aquel centro donde haya especialistas cualificados para poder llevarlo a cabo. De hecho, menos del tres por ciento de los encuestados considera que la universidad realice mala investigaci&oacute;n. No obstante, el grado de satisfacci&oacute;n medio en la labor investigadora de las universidades es inferior a la que cosechan como formadores.</p><br /><p><strong>Cambio de tornas</strong></p><br /><p>"<em>El problema de la universidad espa&ntilde;ola es el problema de un cambio vertiginoso. La universidad espa&ntilde;ola tiene apenas 25 a&ntilde;os. Antes, hab&iacute;a muy pocas y un selecto grupo de la poblaci&oacute;n pod&iacute;a acceder a ellas. Pero, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el n&uacute;mero de centros y de estudiantes se ha multiplicado y, ahora, casi todo el mundo es universitario. Se ha producido un fuerte cambio que las universidades deben asumir y adaptarse a &eacute;l para ofrecer un buen servicio a las empresas y cumplir con su papel de motor econ&oacute;mico</em>", reflexiona el profesor Sol&eacute;.</p><br /><p>El espejo en el que deben mirarse las universidades espa&ntilde;olas en aspectos como la conexi&oacute;n con el mundo empresarial o el esp&iacute;ritu emprendedor son los centros anglosajones. En cambio, Latinoam&eacute;rica sufre una problem&aacute;tica todav&iacute;a m&aacute;s grave que la espa&ntilde;ola. "En los pa&iacute;ses iberoamericanos la situaci&oacute;n es similar pero m&aacute;s grave", reconoce el profesor Parellada, que exporta muchas de las conclusiones del an&aacute;lisis espa&ntilde;ol al otro lado del Atl&aacute;ntico donde, adem&aacute;s, la burocracia interna es mucho m&aacute;s marcada. </p>]]></description>            <pubDate>Mon, 24 Nov 2008 15:16:12 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>&amp;quot;El espejo, la máscara y la sombra.&amp;quot; por Renzo Giraldi</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2008/10/00064-quot-el-espejo-la-mascara-y-la-sombra-quot-por-renzo-giraldi.html</link>            <description><![CDATA[Aulagnier afirma: "Freud nos recordaba que el analista no podr&iacute;a llevar su paciente m&aacute;s all&aacute; del punto en que &eacute;l mismo hab&iacute;a parado en su propia an&aacute;lisis. El tratamiento se termina en el momento en que el analista se tornara ciego para el deseo que el pone en esa funci&oacute;n (de analista); m&aacute;s all&aacute; de ese punto el saber estar&aacute; a servicio del poder..." <br />La autora quiere decir que no se aprende psicoan&aacute;lisis sentado en una silla de escuela o mejor que no se puede ense&ntilde;ar el psicoan&aacute;lisis desde una c&aacute;tedra. Que el psicoanalista, si el quiere serlo, debe someterse a un an&aacute;lisis personal .<br />Los ERRORES profesionales se llaman en t&eacute;rminos legales CULPA por impericia, imprudencia, negligencia. La acci&oacute;n culposa, para el c&oacute;digo penal , es aquella que excluye la intenci&oacute;n. La intenci&oacute;n es la voluntad conciente de producir el resultado de la acci&oacute;n por un escogimiento, el que el filosofo Tomas de Aquino, despu&eacute;s de Arist&oacute;teles, defini&oacute; &ldquo;libre albedr&iacute;o&rdquo;.<br />Mas all&aacute; de la conciencia, los ERRORES tienen un determinismo inconsciente, el valor de s&iacute;ntoma o de mensaje inconsciente como Freud ha mostrado. Es l&iacute;cito, pues, hablar de determinaci&oacute;n y teorizar los mecanismos que fundamentan los ERRORES psiqui&aacute;tricos.<br />Pienso, con base en mi experiencia cl&iacute;nica y sobretodo de supervisi&oacute;n de grupos y de equipe psiqui&aacute;tricas, que estos ERRORES profesionales puedan, en su mayor&iacute;a, ser incluidos en tres mecanismos psicol&oacute;gicos principales: la IDENTIFICACI&Oacute;N del operador con el paciente, metaf&oacute;ricamente el ESPEJO, la NEGACI&Oacute;N por el operador de la subjetividad, metaf&oacute;ricamente la MASCARA, la DEPENDENCIA en la RELACI&Oacute;N operador - paciente, metaf&oacute;ricamente la SOMBRA.<br /><br />El ESPEJO es un concepto introducido por Jacques Lacan para definir una fase de la evoluci&oacute;n ps&iacute;quica, dicha estadio del ESPEJO, en el que el sujeto tiene por la primera vez la percepci&oacute;n visiva, imaginaria de la unidad de su cuerpo, y pues de la identidad, en practica del Yo.<br />El ESPEJO es la expresi&oacute;n de un desdoblamiento psicol&oacute;gico en un Je y un Moi, donde un peque&ntilde;o otro intraps&iacute;quico es especular a un grande Otro en la realidad<br />&iquest;Cuales extra&ntilde;os fen&oacute;menos, misteriosos desarrollos pueden acaecer cuando el peque&ntilde;o otro del operador de la salud mental entra en resonancia con el grande Otro que sufre del enfermo psiquico?<br />Recuerdo un medico psiqu&iacute;atra que se descompens&oacute; de golpe en el Servicio de agudos del hospital donde trabajaba y que all&iacute; hab&iacute;a sido enseguida admitido por sus colegas : por la ma&ntilde;ana tomaba el caf&eacute; en la enfermer&iacute;a junto a los psiquiatras, ritual estrechamente prohibido a los hospitalizados, se pon&iacute;a la bata y participaba a los coloquio con los enfermos, por la tarde o por la noche se pon&iacute;a el pijama, ocupaba la cama en cruj&iacute;a y viv&iacute;a su role de enfermo. El desdoblamiento de si mismo por roles distintos: El desdoblamiento del operador que se espejeaba en el enfermo o de este que se espejeaba en el primero.<br />Dec&iacute;a un Medico voluntario del mismo Servicio Psiqui&aacute;trico, hablando de algunos colegas psiquiatras: &ldquo;El habla, el se hace la diagnosis, el se prescribe la terapia.<br />&iexcl;Lastima que la terapia despu&eacute;s tenga que tomarla el enfermo y no la tome el mismo!&rdquo; Este brillante medico voluntario (que desgraciadamente, dicho entre par&eacute;ntesis, cambi&oacute; inter&eacute;s pasando a la cirug&iacute;a) hab&iacute;a cogido una importante deformaci&oacute;n de la RELACI&Oacute;N entre medico y paciente, la IDENTIFICACI&Oacute;N. Medicando el Otro en el ESPEJO en realidad el Psiquiatra estaba prescribiendo antipsic&oacute;ticos a su propio peque&ntilde;o otro, es decir a si mismo, este no era un grave ERROR, pues ambos a dos habr&iacute;an beneficiado de ellos. El enfermo no es mas un objeto real pero es uno imaginario, es la imagen virtual del operador en el ESPEJO.<br />Es muy probable que en una situaci&oacute;n de este tipo, en grado extremo, exista el riesgo para el operador de adscribir al paciente su propia suicidabilidad o peligrosidad social, que el pueda elaborar programas terap&eacute;uticos y rehabilitativos del todo irreales y ut&oacute;picos.<br />Los ERRORES profesionales debidos al ESPEJO, los espejismos, tienen causa en la intrusi&oacute;n del imaginario en lo real.<br /><br />La MASCARA es un objeto de grande significado antropol&oacute;gico.<br />Claude L&eacute;vi Strauss en su concepci&oacute;n antropol&oacute;gica cultural estructuralista ha evidenciado el significado simb&oacute;lico de la MASCARA, que tiene en todas las culturas un significado tot&eacute;mico.<br />La MASCARA niega y afirma en el mismo tiempo la subjetividad de quien la lleva, los elementos individuales, la personalidad del individuo est&aacute; cubierta por la MASCARA, que, como imagen del t&oacute;tem, confiere a quien la lleva la personalidad y los poderes del t&oacute;tem. La MASCARA es, pues, el s&iacute;mbolo de la pertenencia social a un grupo, a una familia, a un clan. El nombre es individual, el apellido es un significante de pertenencia, indica el enlace del sujeto con una clase o un grupo.<br />El t&oacute;tem, como MASCARA, cara del progenitor ausente, tiene valor simb&oacute;lico: el s&iacute;mbolo, dice Lacan , y la presencia del objeto ausente.<br />Clasificar los enfermos mentales equivale a negar su subjetividad y ponerles una MASCARA tot&eacute;mica.<br />Es claro que la ciencia tiene necesidad de t&eacute;rminos generales, clasificatorios, de un lenguaje abstracto con que clasificar, y este ha sido la misi&oacute;n cumplida por la psiquiatr&iacute;a, a partir de Kraepelin para terminar, actualmente, con los manuales diagn&oacute;sticos estad&iacute;sticos norteamericanos, los varios DSM o por el OMS con los ICD.<br />Dec&iacute;a Lacan que una ciencia del hombre no puede existir, porqu&eacute; el hombre es sujeto y no objeto de la ciencia.<br /><img height="15" src="http://blogs.miarroba.com/img/sp.gif" width="1" /><br /><table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%"><tbody><tr><td width="100%"><p align="justify" style="text-align: justify;"><span class="textov11Rev">Hablar al esquizofr&eacute;nico, significa hablar a una persona clasificada, puesta en la clase de la Esquizofrenia. La clase Esquizofrenia es una MASCARA que encubre la subjetividad del enfermo ps&iacute;quico. Es como hablar no mas con el individuo, mas con su t&oacute;tem. En casos excepcionales, el no percatarse del riesgo de una aplicaci&oacute;n nosografica extrema, introduce en la RELACI&Oacute;N con el enfermo ps&iacute;quico, la deformaci&oacute;n de los prejuicios. Se atribuyen todas las caracter&iacute;sticas de la clase de inclusi&oacute;n al sujeto, olvidando que en cambio &eacute;l es &uacute;nico, singular. <br />La MASCARA exprime la intrusi&oacute;n de lo simb&oacute;lico en lo real, y se configura como el riesgo de ERROR profesional resultante de no poder distinguir entre s&iacute;mbolo y realidad<br />El ESPEJO es la proyecci&oacute;n del otro en el Otro. La subjetividad del Otro es negada, pero a lo(al menos o por lo menos) menos, en el desdoblamiento, el operador coge del Otro, los aspectos comunes, consonantes de su propio otro.<br />La MASCARA a la misma manera niega la subjetividad del Otro incluy&eacute;ndolo en una clase abstracta, una inclusi&oacute;n en uno de los t&oacute;tems nosograficos de la locura. Detr&aacute;s la MASCARA podr&iacute;a tambi&eacute;n estar la nada, pues ella como s&iacute;mbolo tot&eacute;mico, exprime el padre muerto, el que no existe mas, siendo la muerte la nada.<br />La NEGACI&Oacute;N del Otro de la MASCARA y el desdoblamiento del ESPEJO son juntamente presentes en la met&aacute;fora de la SOMBRA, , concepto inspirado por Jung .<br />En efecto, la idea del doble es impl&iacute;cita en la SOMBRA, pues esa es la falta a ser de la claridad, en otras palabras la obscuridad producta por la exposici&oacute;n a la luz misma del sujeto. La SOMBRA por lo tanto es la falta a ser que deriva de la presencia del sujeto. En antropolog&iacute;a cultural toda una serie de creencias en los espectros, en el mas all&aacute; nace de la idea de la escisi&oacute;n de la SOMBRA.<br />Un depresivo lloraba por la obscuridad en que se desenvolv&iacute;a su vida, entonces el operador de la salud mental, en visita domiciliar, se puso a abrir las ventanas de la casa del paciente para hacer entrar la luz. El operador no hab&iacute;a comprendido el sentido simb&oacute;lico de la met&aacute;fora depresiva y hab&iacute;a dado una respuesta real, f&iacute;sica, con su mismo cuerpo y con la acci&oacute;n a su misma incomprensi&oacute;n de la demanda. Dando una respuesta real a una demanda simb&oacute;lica, en realidad negaba el paciente. Con conocimiento de causa si hubiese querido cumplir un acting interpretativo, jamas habr&iacute;a debido abrir las ventanas de la casa del depresivo, habr&iacute;a debido solicitarlo a hacerlo. Abriendo esas ventanas el operador no hizo luz a la obscuridad del depresivo, al lo m&aacute;ximo ha hecho una tentativa de iluminar su misma obscuridad en la comprensi&oacute;n de los trastornos mentales.<br />El operador que se substituye al paciente tiene como cambio la DEPENDENCIA de este. Algunos operadores de la salud mental tienen una acentuada propensi&oacute;n a crear DEPENDENCIA en sus pacientes. Esta necesidad de crear DEPENDENCIA determina en realidad una contra DEPENDENCIA del operador para los indispuestos ps&iacute;quicos.<br />Con Schiff , mas que DEPENDENCIA se deber&iacute;a hablar de SIMBIOSIS. Simbiosis mutualista es aquel fen&oacute;meno biol&oacute;gico por la que especies diferentes se completan la una con la otra, en un no eliminable fen&oacute;meno de parasitismo reciproco.<br />En la SIMBIOSIS dos sujetos se vuelven uno, el contrario de lo que sucede en el ESPEJO, donde un sujeto se vuelve dos, desdobl&aacute;ndose.<br />La RELACI&Oacute;N simbi&oacute;tica con la madre, normal en los primeros meses de vida, se vuelve fusi&oacute;n amorosa, complementar o al contrario competici&oacute;n agresiva. En la diada hecha por dos que se han vuelto uno por medio del proceso de la fusi&oacute;n, si es claro quien debe tomar la luz y quien quedar en SOMBRA se llega a la complementariedad, si no es claro a a quien pertenezca la luz y a quien la SOMBRA se llega a la competici&oacute;n.<br />El comandante del velero y su equipaje bajados en una isla paradisiaca, interpretado por Marlon Brando en la pel&iacute;cula &ldquo;El Amotinamiento del Bounty&rdquo;, donde el comandante y su equipaje fueron bajados en una maravillosa isleta del Oc&eacute;ano Pacifico, o las relaciones entre el Jefe medico y sus ayudantes en los repartos de medicina, y entre estos las divisiones psiqui&aacute;tricas, en algunos casos pueden ser consideradas en el &aacute;mbito de la SIMBIOSIS competitiva, expresi&oacute;n de la SOMBRA. Entre el comandante y su segundo quien debe tomar la luz y quien quedarse aparte, dir&iacute;amos ser la sombra en la SOMBRA?<br />&iquest;Cu&aacute;l es la felicidad de vida del indispuesto ps&iacute;quico que es SOMBRA del operador de la salud mental? El enfermo en un atisbo de lucidez, niega la SIMBIOSIS complementar, que puede ser f&aacute;cilmente y fatalmente equivocada con el amor, entonces entra en una SIMBIOSIS competitiva, muy arriesgada para el operador mismo.<br />Seria dif&iacute;cil enumerar todos los posibles ERRORES profesionales en estas relaciones autoreferenciales, para decirla con Bleuler &ldquo;aut&iacute;sticas&rdquo; de los operadores de la salud mental.<br />Es claro que la evaluaci&oacute;n del riesgo de suicidio, o de aquello de homicidio, es siempre algo dif&iacute;cil y complejo que mide los limites humanos del Psiquiatra. &iquest;Que pasa si estos limites son los mismos del enfermo mental? Los limites de la psicosis. En este circulo se inscriben los ERRORES profesionales m&aacute;s graves entre todos los posibles: la muerte del enfermo o de quien le est&aacute; cerca. Estos ERRORES casi nunca son reconocidos como tales, porqu&eacute; despu&eacute;s del acontecimiento, se hace siempre referencia a la peligrosidad del enfermo y jamas a aquella del operador de la salud mental. La domada eludida es: &ldquo;&iquest;Cual es la actitud del operador para con la agresividad y la muerte?&rdquo;. Puede ser que inconscientemente el operador busque estas cosas y que en &eacute;l exista un recalque de su auto y hetero agresividad. Es verdad que esta evaluaci&oacute;n, esencial para el pronostico psiqui&aacute;trico encuentra una barrera en los limites humanos de los operadores, los enfermos que logran matarse, se esconden y esquivan a la previsi&oacute;n medica del acontecimiento luctuoso. Es tambi&eacute;n verdad que aunque se aplica el principio psiqui&aacute;trico que la locura es siempre la locura del Otro, mientras nadie pregunta cuales fueran los instrumentos a disposici&oacute;n de quien habr&iacute;a debido hacer un pron&oacute;stico y no ha logrado hacerlo &ldquo;&iquest;Los bistur&iacute;es eran afilados u oxidados?&rdquo; En el ambiente de la psiquiatr&iacute;a general pocos se ponen el problema de la determinaci&oacute;n de la ecuaci&oacute;n personal para los operadores.<br />La muy magnificada equipe territorial, el trabajo en escuadra, casi nunca logra corregir las distorsiones debidas a la subjetividad de los operadores. En efecto, no siendo conocidas y declaradas sus ecuaciones personales, los miembros de la equipe, inconscientemente, recrean en el interior del grupo desarrollos, como dijo Bion , de DEPENDENCIA, de copla, de ataque y fuga similares al ESPEJO, a la MASCARA y a la SOMBRA. Una conducci&oacute;n de estos grupos t&eacute;cnicamente preparada se estrella con la contradicci&oacute;n que la equipe, como grupo de trabajo, que tiene antes de todo un objetivo operativo, corre el riesgo, en cada momento, de resbalar en un grupo de an&aacute;lisis como consequencia de las necesidades no exprimidas de sus miembros. Y hay adem&aacute;s una contradicci&oacute;n porqu&eacute; la conducci&oacute;n por razones practicas no puede ser que interna al grupo mismo, mientras deber&iacute;a ser externa.<br /></span></p></td></tr></tbody></table><img height="15" src="http://blogs.miarroba.com/img/sp.gif" width="1" /><br /><table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%"><tbody><tr><td width="100%"><p align="justify" style="text-align: justify;"><span class="textov11Rev">Es indispensable que sea actuada una cualquiera selecci&oacute;n preliminar de los operadores encargados de la salud mental. Es asimismo indispensable que los mismos reciban una especifica formaci&oacute;n y que en el &aacute;mbito de este proceso de formaci&oacute;n existan m&eacute;todos de envolvimiento del tipo de los descritos por Aulagnier citada, o sea el an&aacute;lisis, m&eacute;todos de formaci&oacute;n personal, no importa de cual escuela o de cual enfoque sean, con tal de finalizar a la determinaci&oacute;n y al conocimiento de la ecuaci&oacute;n personal de los operadores de la salud mental. <br />Solo de esta manera se pueden evitarlos ERRORES profesionales en psiquiatr&iacute;a y mejorar la calidad de la praxis psiqui&aacute;trica.<br /></span></p></td></tr></tbody></table><img height="15" src="http://blogs.miarroba.com/img/sp.gif" width="1" /><br /><table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%"><tbody><tr><td width="100%"><p align="justify" style="text-align: justify;"><span class="textov11" style="color: #6d6d6d;"><strong>BIBLIOGRAFIA<br /><br /></strong></span><span class="textov11Rev">Aulagnier P. - Um int&eacute;rprete em busca de um sentido, Ed. Escuta, S. Paulo, 1990<br />Freud S. - Psicopatologia della vita quotidiana &ndash; Ed. Boringhieri &ndash; Torino &ndash; 1965.<br />Lacan J. - Le stade du miroir comme formateur de la fonction du Je, telle qu&rsquo;elle nous est r&eacute;veill&eacute;e dans l&rsquo;exp&eacute;rience psychanalytique &ndash; R. F. P. &ndash;1949, vol. XIII, 4.<br />Levhi Strauss C. &ndash; Antropologia strutturale &ndash;Ed.. Il Saggiatore &ndash; Milano - 1966<br />Lacan J. &ndash; Il Seminario &ndash; Libro II &ndash; L&rsquo;io nella teoria di Freud e nella tecnica della psicoanalisi &ndash; Ed. Einaudi &ndash; Torino &ndash; 1991.<br />Lacan J. &ndash; Seminario - Libro13 &ndash; El objeto del psicoan&aacute;lisis &ndash; 1966.<br />Schiff J. L. &ndash;Analisi transazionale e cura delle psicosi &ndash; Ed. Astrolabio &ndash; Roma - 1980<br />Bion W. R. &ndash; Esperienze nei gruppi &ndash; Ed. Armando &ndash; Roma &ndash; 1976.<br /></span></p></td></tr></tbody></table>]]></description>            <pubDate>Mon, 20 Oct 2008 15:52:00 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>&amp;quot;Un programa de trabajo en técnicas cognitivas para deportistas de equipo.&amp;quot;</title>            <link>http://quedadas.blogcindario.com/2008/10/00063-quot-un-programa-de-trabajo-en-tecnicas-cognitivas-para-deportistas-de-equipo-quot.html</link>            <description><![CDATA[<blockquote><p>J. L. Gonzalo Marrod&aacute;n</p><h3><span style="color: #0000a0;"><strong>Introducci&oacute;n</strong></span></h3><p align="justify"><span style="font-size: x-small; color: #ff0000;">C</span>omo apunta <a href="refart3.htm#ref13" target="referencias">Williams (1993)</a>, el m&aacute;s consistente de los descubrimientos que podemos encontrar en la literatura de la psicolog&iacute;a deportiva cient&iacute;fica es la correlaci&oacute;n directa entre autoconfianza y &eacute;xito en competici&oacute;n. Lo que los jugadores de un equipo piensen o verbalicen con respecto a la competici&oacute;n es cr&iacute;tico, y afecta a su rendimiento a corto o a largo plazo. Por ello, un pensamiento o una forma de pensar inapropiada conduce a sentimientos negativos y a un pobre rendimiento deportivo; por el contrario, un pensamiento apropiado o positivo conduce o proporciona sentimientos de val&iacute;a y alto rendimiento deportivo (<a href="refart3.htm#ref11" target="referencias">Rosin, y Nelson, 1983</a>; <a href="refart3.htm#ref4" target="referencias">Dorsel, 1988</a>; <a href="refart3.htm#ref8" target="referencias">Kendall, Hrycaiko, Martin, y Kendall, 1990</a>).</p><p align="justify">La clave para el control cognitivo -los pensamientos- es el autodi&aacute;logo (<a href="refart3.htm#ref13" target="referencias">Williams, 1993</a>). La frecuencia y el contenido de los pensamientos var&iacute;an de una persona a otra; pero podemos afirmar, en un sentido muy veraz, que cada vez que pensamos acerca de algo estamos hablando o dialogando con nosotros mismos. El autodi&aacute;logo, cuando es negativo, distrae de la tarea que hay que realizar e interrumpe las habilidades autom&aacute;ticas aprendidas. El autodi&aacute;logo es especialmente destructivo cuando un jugador o todo un equipo se etiqueta peyorativamente (<a href="refart3.htm#ref5" target="referencias">Ellis,1988</a>)</p><p align="justify">Por consiguiente, una vez establecida la necesidad de conocer y, si es preciso, modificar el di&aacute;logo interno del jugador como factor clave que determina nuestros sentimientos (confianza, utilidad, val&iacute;a&hellip<img style="border:0px;width:16px;height:16px;padding:0px;margin:0px;background:none;"  src="http://pics.miarroba.com/caretos/wink.gif" alt="Guiño" title="Guiño" /> y conductas (rendimiento deportivo), el art&iacute;culo que desarrollaremos a continuaci&oacute;n presenta un programa de trabajo en t&eacute;cnicas cognitivas destinado a tal fin.</p><br /><p><a name="2"></a></p><h3><span style="color: #0000a0;"><strong>Objetivos del programa de entrenamiento en t&eacute;cnicas cognitivas</strong></span></h3><p align="justify">Los objetivos del programa de entrenamiento en t&eacute;cnicas cognitivas son (<a href="refart3.htm#ref7" target="referencias">Gonzalo, 1997</a>):</p><ol start="1"><li value="0">Hacer conscientes a los jugadores del poderoso impacto que tienen en sus sentimientos y en su conducta su actividad cognitiva, es decir, sus pensamientos. </li><li value="0">Identificar qu&eacute; se dicen a s&iacute; mismos los jugadores en diferentes situaciones deportivas: cuando van perdiendo, cuando fallan un disparo, cuando les roban un bal&oacute;n, cuando un marcaje es muy pegajoso, etc&hellip; con el objeto de conocer qu&eacute; situaciones y eventos est&aacute;n asociados a determinados patrones cognitivos. </li><li value="0">Modificar -si es negativo o interferente con la ejecuci&oacute;n deportiva- lo que se dicen a s&iacute; mismos los jugadores en dichas situaciones deportivas con el fin de que sus sentimientos y comportamientos sean m&aacute;s efectivos. </li><li value="0">Ayudarles a identificar y refutar las distorsiones de pensamiento postcompetitivas, sustituyendo &eacute;stas por otros pensamientos alternativos m&aacute;s ajustados a la realidad. </li></ol><br /><p><a name="3"></a></p><h3><span style="color: #0000a0;"><strong>T&eacute;cnicas para cada objetivo y metodolog&iacute;a</strong></span></h3><p align="justify"><strong><span style="color: #004080;">T&eacute;cnicas para el primer objetivo:</span></strong> Para hacer a los jugadores m&aacute;s conscientes del poderoso impacto que tienen los pensamientos en sus sentimientos y en su conducta sobre la cancha, utilizamos la <em>retrospecci&oacute;n </em>(<a href="refart3.htm#ref13" target="referencias">Williams, 1993</a>). Consiste en que los jugadores recuerden un determinado partido en el que, por ejemplo, jugaron muy bien y traten de recrear los pensamientos que tuvieron lugar antes y durante ese partido. Muchos jugadores son capaces de identificar patrones de pensamiento asociados a buenas y malas actuaciones. Con ello conseguimos que los jugadores tomen conciencia de la situaci&oacute;n espec&iacute;fica que condujo a este tipo de pensamiento.</p><p align="justify"><strong><span style="color: #004080;">T&eacute;cnicas para el segundo objetivo:</span></strong> Para identificar qu&eacute; se dicen a s&iacute; mismos los jugadores en diferentes situaciones deportivas para averiguar qu&eacute; eventos est&aacute;n asociados a determinadas formas de pensar, podemos utilizar, aparte de la retrospecci&oacute;n, el cuestionario <em>Feedback de la actuaci&oacute;n deportiva </em>(<a href="refart3.htm#ref13" target="referencias">Williams, 1993</a>) Este cuestionario puede administrase despu&eacute;s de los partidos y recoge, adem&aacute;s de informaci&oacute;n directa del autodi&aacute;logo de los jugadores, otros datos referidos a variables relevantes en psicolog&iacute;a del deporte. Tambi&eacute;n podemos utilizar el <em>v&iacute;deo; </em>ver v&iacute;deos de partidos ayuda al jugador a evocar estos pensamientos, que puede, al mismo tiempo, anotarlos en un papel.</p><p align="justify"><strong><span style="color: #004080;">T&eacute;cnicas para el tercer objetivo:</span></strong> Para modificar lo que los jugadores se dicen a s&iacute; mismos en determinadas situaciones -potencialmente generadoras de estr&eacute;s- utilizamos las <em>autoinstrucciones</em> (<a href="refart3.htm#ref9" target="referencias">Meichenbaum, 1977</a>) Se utiliza cuando lo que el jugador se dice a s&iacute; mismo es interferente o inapropiado para la ejecuci&oacute;n de la conducta deportiva (<a href="refart3.htm#ref12" target="referencias">Ruiz Fern&aacute;ndez, 1993</a>). El psic&oacute;logo, junto con los jugadores, repasa las situaciones estresantes del partido que ponen en marcha los pensamientos negativos: por ejemplo, un jugador de balonmano falla un tiro en una muy buena posici&oacute;n para marcar y sus pensamientos tras de este error son: "&iexcl;Qu&eacute; mal ando hoy, no acierto una; creo que no podremos con ellos!". Este autodi&aacute;logo es interferente para la tarea, porque genera ansiedad e impide centrarse en la jugada siguiente o en lo que el entrenador le ha dicho. Se le ense&ntilde;a que en este caso, primero, mediante la t&eacute;cnica llamada <em>parada de pensamiento</em> (<a href="refart3.htm#ref10" target="referencias">Meyers, y Scheleser, 1980</a>) debe detener la cadena de pensamientos negativos dici&eacute;ndose a s&iacute; mismo "&iexcl;basta!". Despu&eacute;s se le explica que tiene que utilizar las autoinstrucciones previamente ensayadas (frases cortas que internamente nos decimos a nosotros mismos para guiar con &eacute;xito nuestra conducta) en esa situaci&oacute;n. Entre psic&oacute;logo y jugadores determinan qu&eacute; autoinstrucciones puede usar para ese momento, por ejemplo: "&iexcl;Si lo sigo intentando, al final marcar&eacute; un gol porque estamos meti&eacute;ndolos en su &aacute;rea!". Estas autoinstrucciones, como muy bien apunta <a href="refart3.htm#ref3" target="referencias">Buceta (1991)</a> sirven para recordar que eso que ha sucedido entra dentro de lo posible, que es inherente al juego, que no pasa nada, que los goles ya entrar&aacute;n, que en ese moneto es racional centrarse en lo que el entrenador le indica y no en que ha fallado el tiro. Otro momento en el que se pueden poner en pr&aacute;ctica las autoinstrucciones es cuando el equipo va perdiendo (en balonmano o baloncesto) por varios tantos de diferencia. Es muy probable que afloren sentimientos de des&aacute;nimo, que los jugadores empiecen a notar ansiedad y se precipiten en la elaboraci&oacute;n de las jugadas. Adem&aacute;s de poder realizar unas inspiraciones profundas para poder regular el excesivo nivel fisiol&oacute;gico que puede acompa&ntilde;ar a esa situaci&oacute;n, los jugadores tienen que poner en marcha unas autoinstrucciones -ensayadas antes de la competici&oacute;n- de este tipo: "Tenemos tiempo de recortar; vamos a centrarnos en meter este ataque". Las autoinstrucciones han de ser cortas y congruentes con el estado de &aacute;nimo. No vale, pues, decirse "no estoy nervioso" cuando en realidad se est&aacute;. Es mejor decirse: "Estoy nervioso, pero s&eacute; lo que tengo que hacer para superarlo". De cualquier modo, es fundamental que el jugador perciba que lo que se dice le ayuda a superar la situaci&oacute;n estresante. </p><p align="justify">En resumen, podemos utilizar las autoinstrucciones para (<a href="refart3.htm#ref7" target="referencias">Gonzalo, 1997</a>):</p><ol start="1"><li value="0">Analizar y prever qu&eacute; es lo que puede suceder en un partido determinado (los inconvenientes que un partido tiene: ir perdiendo, fallar tiros, perder balones&hellip<img style="border:0px;width:16px;height:16px;padding:0px;margin:0px;background:none;"  src="http://pics.miarroba.com/caretos/wink.gif" alt="Guiño" title="Guiño" />, y ensayar los jugadores, conjuntamente con el psic&oacute;logo y el entrenador del equipo, auntoinstrucciones cortas y claras que puedan ser utilizadas en esos momentos para que gu&iacute;en el comportamiento deportivo con eficacia, que muestren que hay salida para la situaci&oacute;n. </li><li value="0">Para motivar a los jugadores, ya que &eacute;stas pueden ser motivantes en s&iacute; mismas, es decir, que su uso tampoco queda restringido cuando encontramos patrones de pensamiento negativo. </li></ol><p align="justify"><strong><span style="color: #004080;">T&eacute;cnicas para el cuarto objetivo:</span></strong> Especialmente cuando se pierde, o cuando no se ha jugado bien, o cuando las circustancias de la derrota han sido particularmente dolorosas -como perder por lanzamientos desde el punto de penalti en f&uacute;tbol-, o cuando se pierde jugando bien ya que la suerte ha sido esquiva , tenemos que estar atentos a las <em>distorsiones cognitivas</em> que pueden cometer los jugadores. <a href="refart3.htm#ref6" target="referencias">Gauron (1984)</a> ha recogido las distorsiones cognitivas que m&aacute;s com&uacute;nmente cometen los jugadores:</p><ol start="1"><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">La perfecci&oacute;n es necesaria:</span></strong> Una de las ideas irracionales o distorsiones cognitivas que con m&aacute;s frecuencia cometen los deportistas es la de que deben ser competentes y perfectos en todo lo que intentan. Los deportistas que piensan que deben ser perfectos se culpar&aacute;n a s&iacute; mismos por cualquier fallo que cometan. Su autoconcepto ser&aacute; muy bajo cuando se equivoquen. Este tipo de distorsi&oacute;n conduce, adem&aacute;s, a que el jugador est&eacute; presionado y no disfrute con el juego y no rinda &oacute;ptimamente. </li><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">Catastrofizar:</span></strong> Acompa&ntilde;a normalmente a las tendencias perfeccionistas. Si el deportista cree que cualquier fallo es un desastre humillante, hay que actuar sobre esta distorsi&oacute;n. Pensar que las derrotas son cat&aacute;strofes no servir&aacute; de nada. S&oacute;lo resulta &uacute;til corregir defectos y prever, dentro de lo humanamente posible, acontecimientos futuros. </li><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">La val&iacute;a personal depende del &eacute;xito:</span></strong> Hay que ayudar a los jugadores a que se valoren no s&oacute;lo por el &eacute;xito (ganar, jugar de titular&hellip<img style="border:0px;width:16px;height:16px;padding:0px;margin:0px;background:none;"  src="http://pics.miarroba.com/caretos/wink.gif" alt="Guiño" title="Guiño" /> sino por su contribuci&oacute;n general al equipo (mayor muchas veces de la que perciben) y por el esfuerzo personal que como profesionales realizan para superarse, y en d&oacute;nde s&iacute; deben exigirse. </li><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">Culpar:</span></strong> Nada se gana con poner excusas o con atribuir los fallos a otros. De la misma manera, tampoco se consigue nada con atribuirse todas las culpas de la derrota. El psic&oacute;logo debe ayudar a los jugadores y entrenadores a realizar atribuciones adecuadas de responsabilidad sobre su actuaci&oacute;n y rendimiento. </li><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">Pensamiento polarizado: </span></strong>Es la tendencia a ver las cosas y las personas en t&eacute;rminos de todo o nada (pensamiento absolutista) El pensamiento de todo o nada conduce al deportista a categorizar cualquier evento como exitoso o no exitoso, bueno o malo&hellip; Este pensamiento tambi&eacute;n suele presentarse en forma de etiquetaciones: "Este es un equipo perdedor"; "no tienen agresividad"; "son un equipo falt&oacute;n&hellip;" Describir evaluativamente algo o alguien en dos o tres palabras estereotipadas es muy negativo ya que los deportistas tienden a introyectarlas, pasando as&iacute; a formar parte de su autoconcepto e influyendo en sus expectativas. Las etiquetas, adem&aacute;s, son muy dif&iacute;ciles de eliminar; conviene, por ello, intentar evitar este tipo de lenguaje categ&oacute;rico. </li><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">Sobregeneralizar:</span></strong> A partir de unas pocas experiencias, inferir una frase v&aacute;lida para todo tipo de situaciones. Es concluir sin tener suficiente apoyo emp&iacute;rico para ello. Ejemplo: a partir de que dos partidos no se jugaron bien en una determinada cancha, afirmar que no se hacen buenos partidos en ese lugar. </li><li value="0"><strong><span style="color: #5f5f5f;">Personalizar:</span></strong> Verse a s&iacute; mismo como causa de las derrotas y de los fracasos. Ejemplo: "Hemos perdido el partido porque yo fall&eacute; el lanzamiento en el &uacute;ltimo minuto." </li></ol><p align="justify">Despu&eacute;s de los partidos se analiza objetivamente, con la ayuda del v&iacute;deo, la actuaci&oacute;n del equipo. El psic&oacute;logo, los jugadores y el entrenador tienen que estar muy atentos a cualquier tipo de verbalizaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n que sobre lo sucedido en la cancha se haga. Particularmente, hay que identificar y modificar las distorsiones anteriormente descritas porque pueden afectar al &aacute;nimo de los jugadores. De lo que se trata, en suma, es de realizar un an&aacute;lisis objetivo de lo sucedido en el partido, o sea, analizar los <em>hechos </em>de modo que se ajusten lo m&aacute;s posible a lo acontecido durante el partido. Para ello, podemos servirnos de la <em>reestructuraci&oacute;n cognitiva</em> que tambi&eacute;n se usa en cl&iacute;nica. Consiste b&aacute;sicamente en lo siguiente: 1. Lo que los jugadores manifiestan son hip&oacute;tesis que deben ser comprobadas o rechazadas por la evidencia emp&iacute;rica. 2. Hay que buscar la evidencia que pruebe que lo que se dice es efectivamente as&iacute;. 3. Discutir las opiniones a la luz de la evidencia encontrada (<a href="refart3.htm#ref2" target="referencias">Beck, 1984</a>). </p><p align="justify">Para practicar una reestructuraci&oacute;n cognitiva a un equipo de jugadores puede seguirse el esquema que <a href="refart3.htm#ref1" target="referencias">Andr&eacute;s, y Bas (1994)</a> proponen para el &aacute;mbito cl&iacute;nico, que puede trasladarse al &aacute;rea deportiva sin mayor problema.</p><br /><p><a name="4"></a></p><h3><span style="color: #0000a0;"><strong>Conclusiones</strong></span></h3><p align="justify">En definitiva, se trata de que los jugadores y deportistas perciban al psic&oacute;logo como un entrenador m&aacute;s, s&oacute;lo que en el aspecto mental o de <em>mental training</em> (<a href="refart3.htm#ref13" target="referencias">Williams, 1993</a>). As&iacute; como un entrenamiento diario f&iacute;sico t&eacute;cnico y t&aacute;ctico conduce a que los jugadores afronten la competici&oacute;n preparados en &eacute;stas &aacute;reas, un entrenamiento en este caso cognitivo -lo cual no excluye, evidentemente, que puedan usarse otras t&eacute;cnicas para otros niveles dentro del triple sistema de respuesta- puede contribuir a que los jugadores posean una adecuada preparaci&oacute;n en el aspecto psicol&oacute;gico.</p></blockquote><hr /><p>&nbsp;</p><table align="center" border="0" cellspacing="6" width="100%"><tbody><tr><td align="right" valign="top" width="6%">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a name="ref"></a><strong><span style="color: #0000a0;">Referencias</span></strong></td><td></td></tr><tr><td align="right" rowspan="2" valign="top" width="6%"><a name="ref1"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td rowspan="2">Andr&eacute;s, V., Bas, F. (1994). <em>Terapia cognitivo-conductual de la depresi&oacute;n: un manual de tratamiento</em>. Madrid: Fundaci&oacute;n Universidad Empresa.</td></tr><tr></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref2"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Beck, A. (1984). Cognitive approaches to stress. En R. Woolfolk, y C. Lehrer (Comps.). <em>Principles and practice of stress management</em>. New York: Guilford Press.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref3"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Buceta, J. M. (1991). La intervenci&oacute;n conductual en el deporte de competici&oacute;n. En G. Buela-Casal, y V. E. Caballo (Comps.). <em>Manual de psicolog&iacute;a cl&iacute;nica aplicada</em>. Madrid: Siglo XXI de Espa&ntilde;a Editores.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref4"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Dorsel, T. (1988). Talk to yourself: realistic selftalk means less stress on the course. <em>Australian Golf Digest, 49,</em> 46-47.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref5"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Ellis, A. (1988). Can we legitimately evaluate ourselves? <em>Psychotherapy Theory, Research and Practice, 25,</em> 314-316.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref6"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Gauron, E. F. (1984). <em>Mental training for peak performance</em>. Lansing New York: Sport Sciences Associates.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref7"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Gonzalo, J. L. (1997). <em>Psicolog&iacute;a del deporte aplicada: t&eacute;cnicas de intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica para la mejora del rendimiento f&iacute;sico y deportivo en deportes de equipo. Un programa de trabajo</em>. San Sebasti&aacute;n: Servicio de publicaciones del gabinete de psicolog&iacute;a cl&iacute;nica y educativa.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref8"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Kendall, G., Hrycaiko, D., Martin, G., y Kendall, T. (1990). Effects of an imagery rehearsal relaxation and seltalk package on basketball game performance. <em>Journal of Sport and Exercise Psychology, 12,</em> 157-166.</td></tr><tr><td align="right" height="7" valign="top"><a name="ref9"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td height="7">Meichenbaum, D. (1977). <em>Cognitive-Behaviour Modification</em>. New York: Plenum.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref10"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Meyers, A. W., y Scheleser, R.A. (1980). A Cognitive behavioral intervention for improving basketball performance. <em>Journal of Sport Psychology, 2,</em> 69-73.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref11"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Rosin, L., y Nelson, W. (1983). The effects of rational and irrational self-verbalizations on performance efficiency and levels of anxiety. <em>Journal of Clinical Psychology, 39,</em> 208-213.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref12"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Ruiz Fern&aacute;ndez, M. A. (1993). T&eacute;cnicas cognitivas y terapias cognitivo-conductuales. En M. A. Vallejo, y M. A. Ruiz (Comps.). <em>Manual pr&aacute;ctico de modificaci&oacute;n de conducta, Tomo 2. </em>Madrid: Fundaci&oacute;n Universidad Empresa.</td></tr><tr><td align="right" valign="top"><a name="ref13"></a><img border="0" height="14" src="images/ball1.gif" width="14" /></td><td>Williams, J. M. (1993). <em>Applied sport psychology: personal growth to peak performance</em>. California: Mayfield Publishing Company. </td></tr></tbody></table>]]></description>            <pubDate>Thu, 16 Oct 2008 17:50:00 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>